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El sanedrín: “Porque Roma está muy lejos”, por @altocapirote

Alto Capirote Negro

Es lo malo del otoño. Las noticias cofrades escasean. Un día te encuentras con el estreno de una parihuela abriendo una web. Otro con los efectos de algún vestidor gore. Pero rara vez con una noticia de enjundia, de las que te impulsan a pinchar el link y leerte más de seis líneas sin pensar “menuda memez”.

Pero alguna vez surge esa “noticia” que pretende convertirse en el equivalente otoñal de la conocida serpiente de verano de la información política. Un clásico de esta época es el orden de paso de uno u otro día. De una conversación de bar aparece “la intención decidida” de tal o cual hermandad por “recuperar su sitio original”. Quedan en nada porque nada son.

El aparente notición de noviembre ha sido el traslado de la Macarena a Roma para la ceremonia de canonización de Madre María de la Purísima. Ya conocen el guión del sainete. Primero el rumor o noticia. Si era interesado no soy yo quién para decirlo pues desconozco los entresijos de la hermandad. Segundo el desmentido. “Es una barbaridad”. Y ahí estoy de acuerdo con el Hermano Mayor D. Manuel García. Y finalmente, para cerrar la historia el “si hay que ir se va”, petición del Santo Padre por medio.

Con lo fácil que hubiera sido decirlo así: “Miren, nos gustaría llevar la Esperanza a Roma. ¿Algún problema?. El seguro lo pagamos nosotros”. Pero de la forma que se ha hecho quedan mal los medios y, sobre todo, la hermandad.

En cuanto a la idea en sí, pues eso, una barbaridad. Ponernos a jugar a los pasitos y a dar la matraca con el rollo cofrade cuando lo importante es la canonización suena, cuando menos, ridículo. En Sevilla una imagen como la de la Esperanza lo eclipsa todo. No sé si ocurriría en este caso, pues la fuerza de María de la Purísima es tremenda. Pero la Virgen acabaría tomando parte del discurso en sesudísimas discusiones, entradas de blogs, etc. de si lleva el fajín bien o “va doblao”. Y ella no se lo merece.

Es extraño que estas noticias aparezcan en una ciudad donde los centímetros de oscilación de un varal son tema de discusión durante semanas. El sentido de la medida, que es una peligrosa y húmeda cuesta abajo. Se empieza llevando la imagen, se sigue con el paso, y tenemos a Antonio Santiago llamando en la estrechez de Sant´Agnese in Agona para entrar triunfalmente en Piazza Navona… mientras los italianos alucinan. Nunca hay que olvidar que lo cobra sentido en Sevilla, fuera de la Ciudad puede ser visto como extraño. Y nosotros pensando que a la Macarena la conocían hasta los esquimales…

Si la Hermandad de la Macarena quiere darle un homenaje a Madre María de la Purísima lo que debe hacer es lo que ya hace. Apoyar con la bolsa de Caridad las necesidades de la congregación, continuar la labor de las Hermanas de la Cruz con las acciones asistenciales en el barrio, ser, en definitiva, una extensión de esas parejas de ángeles que allí donde tanta Amargura hay, llevan Esperanza a los corazones.

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