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Una Vida, una Esperanza

Tweet Hay veces que caemos en la más profunda de las desdichas, el miedo nos invade a cada paso que damos. Nos convertimos en personas vulnerables, la debilidad nos acecha a cada instante. Y es lógico, ante todo, somos humanos.


Parece que el miedo al qué dirán es más fuerte a lo que en realidad defendemos, a nuestra ideología, a nuestra propia religión. Parece que el amor por nosotros mismos supera al amor por una vida nueva, una vida que esté en camino.


Tenemos la mala costumbre de dejarnos influir por la sociedad, no saber defender lo que en realidad queremos y nos gusta, para que no nos den de lado. La simple idea de pensar que nadie dice lo que en realidad siente para no verse solo en una sociedad con una ideología cambiante, es, sinceramente, espeluznante. Además, ya no solo es pensar que no defendemos lo que en realidad queremos en una ocasión, no; sino que es en muchas de ellas e incluso algunas veces llegamos a contradecirnos con la única idea de agradar a quien nos escucha.


Cuando un suspiro para el tiempo. El mundo se detiene y para de girar. Y de repente, todos somos capaces de seguir unos determinados principios y de defender nuestras propias ideas.


Entonces una mujer que es capaz de defender la vida, da a luz a un hijo en contra de lo que dicen los demás. Ella será la que dé Esperanza en un mundo de hipocresía, Ella iluminará un camino hacia la verdad. La Esperanza que deslumbra cada día en nuestro mundo, que da lugar a que se piense que una vida es el nacimiento de una nueva Esperanza. Que no es una carga como muchos piensan.


Y aunque, como algunos dicen cada uno puede actuar como quiere porque para eso nacimos libres. Hoy me queda decir que Él será quien dicte Sentencia, y mientras sólo podemos rezarte a Ti, Esperanza Macarena.

Por Carmen García de la Escosura
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Jartible Cofrade desde 1991 · Tecleando con más de 140 caracteres · Coordinador de ElCostal.org