- La Opinión del Cofrade

¿Una Semana Santa sin Dios? por @JoseMSFC7

Cualquiera que haya podido pasear por Sevilla durante el tiempo de Cuaresma, con especial incidencia en este fin de semana “del Pregón” previo a nuestra semana mayor, habrá podido padecer diversas prácticas realizadas en los templos de nuestra ciudad que se alejan de todo punto de lo previsible y exigible a todo cristiano que quiera vivir en esta época de penitencia. Ya no estamos hablando del típico y vergonzoso comentario del estilo “este año el Pilatos/Caballo/Caifás/etc lo va a partir en Campana con la nueva marcha que le han compuesto”. La cosa, por desgracia, va a más. La moda instaurada en besamanos y besapiés es la de fotografiarse junto a los títulares de la respectiva hermandad posando como si de una fotografía con Mickey Mouse en DisneyLand Paris se tratase o como si estuviésemos con la estrella futbolística del momento, llámese esta Messi o Cristiano… Ronaldo.

Beso de Judas
¿Una Semana Santa sin Dios?

Y eso por no hablar de otros detalles como el de la banda de música procesional de turno que echa en cara a otra del mismo palo el hecho de haberle “arrebatado” el derecho de acompañar a tal o cual hermandad. O los ya conocidos vicios dentro del mundo del costal, porque más de uno parece que a lo que va es a calzarse cuantos más botellines de Cruzcampo mejor mientras residualmente tiene que meterse bajo un paso para cumplir el trámite, ataviado eso sí, con un costal tuneado con un diseño que de que hablar y una frase de esas que bien podría firmar el usuario de Twitter iFilosofía. Por no hablar del típico grito de turno que se oye el pasar el paso … ¡viva el rey de …! ¡el que manda en el barrio! Y eso que la moda de aplaudir en los momentos más solemnes de la más seria y rigurosa de las cofradías poco a poco se va frenando. En definitiva, puro y simple folclore, ese que deja en mal lugar a colectivos como, por ejemplo, el mencionado anteriormente de costaleros donde aún quedan hombres devotos, que huyen del protagonismo y solo buscan cumplir con su estación de penitencia como mejor saben hacerlo.

Ese es el peligro más preocupante que acecha a una Semana Santa en la que priman más los izquierdos y las marchas rimbombantes que el verdadero sentido de la misma, que no es otro que el ser “primariamente un acto de piedad, de penitencia e invitación a la conversión“. Algunas hermandades están, afortunadamente, tomando nota e intentando sofocar este tipo de comportamientos con diversas medidas: acortando recorridos y tiempo de estancia sin sentido en la calle, controlando el repertorio musical para evitar que la Feria de Abril se adelante o limitando el acceso de prensa a los templos.

Y de dichos riesgos ha advertido recientemente el Arzobispo de Sevilla Juan José Asenjo a través de dos cartas pastorales: “Las Estaciones de Penitencia, Expresión de la Fe de Nuestro Pueblo Y Camino de Evangelización” y “Ahondar en Nuestra Conversión“. Pero aún hay esperanza, así lo dice el propio Asenjo en la última de las cartas citadas “Qué bueno sería que todos los cristianos de la Archidiócesis nos preparáramos para vivir la Semana Santa con una buena confesión, ejercicio supremo de humildad y verdad, sacramento de la paz, de la alegría y del reencuentro con Dios”.

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Jartible Cofrade desde 1991 · Tecleando con más de 140 caracteres · Coordinador de ElCostal.org