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Una nueva forma de ver la Navidad

image29Las navidades son unas fechas que, directa o indirectamente, nos tocan a todos la fibra sensible. Para bien o para mal, somos seres humanos y por tanto tenemos corazón y sentimientos a pesar de que algunos los magnifiquen y expresen más que otros.

Ahora bien, como decía, estos días tienen algo especial. Hay algo dentro de nosotros que se remueve. En ocasiones es un sentimiento de felicidad absoluta, de ilusión y de esperanza. Es una oportunidad de creer que lo imposible se puede lograr. Las alegrías crecen a cada paso; se producen reuniones familiares, de amigos; e incluso regalos. En la cara opuesta, se encuentran aquellos para los que significa la melancolía. Recuerdos que llegan a las mentes e invaden los hogares en fechas tan señaladas. Echamos de menos a los seres queridos, a aquellos que hoy ya no se sientan en nuestra mesa, y deseamos que por un instante estuvieran otra vez entre nosotros. Pero, al ver que este deseo no se cumple, la tristeza se apodera de aquellos que desde ese mismo instante deciden no volver a creer en el poder de la Navidad.

Aunque, en realidad, esto no acaba aquí. Hoy quería hablar de un tercer grupo de personas. De uno, que la mayoría de las veces no se tiene en cuenta; pero que cuando a alguien le toca de cerca (por familiares o amigos) sabe la verdadera importancia que estas personas integran. Y a pesar de que muchos ya hayan averiguado de que se trata, he de confesar que hablo de los enfermos que se encuentran en estado grave o incluso terminal. De aquellos que luchan con todas sus fuerzas por vivir, y sin embargo les depara un futuro incierto. Me refiero a ellos, pero también a sus familias.

No considero que este grupo desprenda esperanzas para sí mismo, pero sí de cara a los demás; me explico: la fortaleza que ellos tienen por sobrevivir cada día, por luchar contra lo que parece ser un destino escrito; esas fuerzas.. esas fuerzas deberían transmitirse por momentos a aquellos que están tristes lamentándose de que les falta alguien en sus vidas. Estas personas, casi siempre, son los motores para quienes los rodean; porque mientras estos últimos sólo se preocupan por el qué pasara cuando los primeros falten, estos se preocupan por ser felices mientras puedan y tratan de transmitir esa alegría y esa fuerza allá por donde pasan.

Muchas veces somos egoístas y sólo pensamos en nosotros. Pero hoy os invito a mirar a vuestro alrededor, a ser feliz y a luchar por lo que de verdad queréis. Que no tengan que pasar desgracias para que aprendamos a valorar la vida, simplemente, disfrutadla.

Carmen García de la Escosura Vázquez

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Escrito por Nacho Sánchez

Jartible Cofrade desde 1991 · Tecleando con más de 140 caracteres · Coordinador de ElCostal.org

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