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Una Estrella en la Mañana

Tweet Cuántas veces en la vida nos quejamos por tonterías, hacemos mundos de los problemas más insignificantes, nos encerramos en nuestras vidas sin querer ver más allá. Nuestros problemas siempre son los peores, los más importantes, los prioritarios. Y no nos damos cuenta de que hay un mundo a nuestro alrededor que sigue girando y que quizás nos necesita.

Cuántas veces hemos visto a alguien sonreír de oreja a oreja sin saber lo que realmente le pasa, y al saberlo, nos asombramos porque creíamos que era la persona más feliz del mundo y sin embargo esconde el secreto más oscuro.

Y es que, cada persona es diferente. Unos luchan por ser felices cada día, dan gracias por despertar cada mañana y poder ver ese reflejo en el cielo, esa Estrella en la mañana. Ellos sueñan con varales, con incienso, con un Domingo de Ramos. Ellos creen con añoranza que un mañana mejor llega, que si hoy va mal, mañana será otro día. Ellos creen que no hay problemas, porque no importa la pena ya que Ella los ampara. Ellos sueñan con Estrellas en el cielo, que no hay mejor anhelo que poder encontrarse con Ella. Porque el fin nunca será su fin, sino el principio de su reencuentro. El miedo para ellos nunca es miedo, es alegría y esperanza porque saben que esa Estrella que ilumina su sendero les guía hacia la felicidad de la vida; pero sobre todo, que no están solos, Ella nunca falla.

Hay otros que se conforman con ser infelices, con lo que les toque vivir. Nunca se conforman con nada, todo les parece poco. Y si el destino les sonríe, ellos lo convierten en turbio. Y a éstos Señor de las Penas consuélalos en tus brazos, dales un impulso de amor. Que encuentren sus ganas de luchar, y vivir cada día.

Porque la vida es un regalo que nos das, pero hay que saber aprovecharlo. Hoy en día ya nadie nos regala nada, todo hay que conseguirlo con esfuerzo y con constancia; y sin embargo Tú sigues dándonos amor y verdad a cada paso que das en un domingo del año. Pero no queda todo ahí, sino que a cada instante de nuestra vida haces que te sintamos cerca, pusiste una Estrella en el cielo que vigila nuestro sueño, que nos sirve de lucero al despertar y de guía en nuestro camino.

Por eso te rezamos hoy: ¡Madre, Lucero del Alba!

Dedicado en especial para todas aquellas personas que, aun padeciendo una enfermedad que probablemente pueda costarles la vida, luchan cada día por seguir adelante intentando superarla, y sobre todo, haciendo felices a los que le rodean.

Carmen García de la Escosura Vázquez.

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Escrito por Nacho Sánchez

Jartible Cofrade desde 1991 · Tecleando con más de 140 caracteres · Coordinador de ElCostal.org

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