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Una Espera Interminable

Tweet Nos llevamos esperando que llegue la Semana Santa durante todo el año, es decir, todo el año es una auténtica espera interminable por una semana. Sevilla, nos regala esa forma de vivirla con matices y recuerdos que alientan los días fríos del invierno que no termina de cuajar. Ahora, en la lejanía, se intuyen los regueros de color que dibujará el incienso en nuestras calles, las formas y figuras, el sonido…definitivamente el barroco en su expresión más folclórica. En este tiempo de preparación, ponemos una luz en el corazón, como queriendo iluminar los rincones más oscuros de nuestro espacio, con el fin, de preparar la venida de ese hombre que entre palmas y olvidas hará de la rampa del Salvador, una estación al mismo cielo.
En el rumor de la agonía de su nombre, vamos tejiendo las redes melancólicas de la memoria. Ahora despiertan las túnicas y los antifaces, las hebillas de los acólitos… ¡y hasta el mismísimo sueño empedernido por formar parte de las cuadrillas de costaleros!
La firma de nuestras cosas queda patente en la ciudad. A más de dos meses…seguimos recorriendo, el camino que nos queda para alcanzar la gloria, siempre, según Sevilla.

Álvaro Carmona López

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Jartible Cofrade desde 1991 · Tecleando con más de 140 caracteres · Coordinador de ElCostal.org