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Un Corazón Dividido. Carmen García de la Escosura

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Qué suerte tengo, Sevilla,
de ser tan afortunada
tener el alma tomada
por dos iglesias sencillas.


Colocaron su semilla
en mi humilde corazón
en el que la flor creció
en forma de dos capillas.


Un nazareno que anda
pisando lirios morados
sus pasos están cansados
cuando van por la Campana.


Le sigue una sevillana,
que llora sangre de pena,
que va cumpliendo condena,
por la ciudad mariana.
Un día dando un paseo
me enamoré de tu cara
Inmaculada soñada
entre el Duque y el Museo.


Primitivo Nazareno
con esparto y con rúan
al paso de un capataz
que guía tu rostro moreno.


Y al mismo lado del río
la otra pasión de mi vida
donde cura las heridas
su mirada y señorío.


Y ahora te hablo a ti Señor
gracias por darme esta vida
que demuestra sin medida
tu cariño en el dolor.


Alfonso XII lejano
De donde nace el Silencio
Y un emperador romano
Que un miércoles huele a incienso.


Dos glorias forman mi vida
Miércoles y Madrugá
que Sevilla eche a temblar
en una oración sentida
Mi Concepción, mi Piedad
un solo pueblo cristiano
el que yo siempre he querido
con corazón dividido
entre Alfonso y Adriano. 

Por Carmen García de la Escosura

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Escrito por Nacho Sánchez

Jartible Cofrade desde 1991 · Tecleando con más de 140 caracteres · Coordinador de ElCostal.org

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