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Sevilla grandiosa

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Muchas veces no somos conscientes de lo que tenemos en nuestra vida. Sevilla padece esta terrible enfermedad y se resiente de ella cada minuto que pasa. Queda ya lejos ese sentido de la monumentalidad que materializó la Giralda, de la locura hecha arte que se plasmó en la “montaña hueca” o en la Macarena. Se pierden en el recuerdo, se convierten en mito al igual que la idea de una Sevilla Puerto y Puerta.
El tiempo pasa… y Sevilla adolece. Una ciudad que dejó de distinguir entre lo divino y lo humano porque ella misma fue quien rompió las barreras que los separan a golpe de zancá en paradoja, es ahora pasto de un pasotismo ilustrado que atesora la verdad.
Sevilla, capaz de parar el tiempo, capaz de hablarnos sin pronunciar palabra, capaz de arrancarnos una sonrisa en nuestro valle de lágrimas tan sólo con mirarla. Todo pasa, pero ella queda.
En pro de esta Sevilla eterna, de la Híspalis que nunca muere, hemos de reaccionar contra este terrible sufrimiento de nuestra ciudad, del cual sólo nosotros tenemos la culpa… y también la cura. En estas últimas fechas en las que incluso se llega a cuestionar si de verdad vale la pena concebir al rostro y alma de la ciudad como patrimonio de todos los seres humanos, vídeos como el siguiente nos hacen caer en la cuenta de todo lo que estamos tirando por la borda. Con el simple hecho de verlo, es capaz de fortalecernos.
“Sevilla: novia del mundo y sonrisa de España”.
(Antonio Rodríguez Buzón).
Redacta: Fernando Rodríguez.

(En 3 días ha conseguido 25.000 visitas en YouTube. Sencillamente genial).

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Escrito por Nacho Sánchez

Jartible Cofrade desde 1991 · Tecleando con más de 140 caracteres · Coordinador de ElCostal.org

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