- La Opinión del Cofrade, Sevilla

Sagrados Maniquíes por @nandopazmarquez

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Virgen de las Maravillas. Alberto Aniorte

Desgraciadamente desde hace algunos años para acá estamos contemplando como el auge de las llamadas “asociaciones civiles” va en aumento sin que nada ni nadie sea capaz de “poner vallas en este campo”, es decir no existe( parece ser) fórmula capaz de frenar esta peligrosa y de mal gusto escalada de apología de lo absurdo y lo superficial. Es evidente que todos los que pertenecemos al sector de las Hermandades y Cofradías en nuestra bendita ciudad de Sevilla y su provincia somos amantes de la religiosidad popular, y como no podía ser de otra forma defendemos y hacemos gala de la mayor expresión pública de Fe que somos capaces de simbolizar, que no es otra que sacar a nuestras sagradas imágenes a las calles para ejercer nuestra labor de evangelización, más allá de los cada vez menos frecuentados muros de los templos católicos.

Es raro el sábado o domingo que paseando por las calles de nuestros barrios no nos entre por los sentidos los sonidos evocadores de la banda de turno, que en algunos casos es sorprendentemente una banda con un cierto renombre en el panorama cofrade, que inexplicablemente se presta a colaborar a poner sus sones musicales tras lo que siendo indulgentes y tremendamente generosos llamamos paso, porque se ve cada cosa por ahí que de verdad me hace replantearme los límites insospechados del ridículo y la dignidad del ser humano, en resumidas cuentas parece ser que el “todo vale” se impone a cualquier otra cuestión, y que por lo tanto para “pasear santos al relente” (como dice un sacerdote que conozco) cualquier excusa e intención es buena, de verdad que me considero tremendamente respetuoso con las buenas intenciones de los responsables de estas asociaciones, pero es que hay cuestiones que no se deberían pasar por alto, una de ellas podría ser la calidad de las imágenes que se sacan en estas “procesiones pirata”, cuanto menos de dudosa calidad, siendo en algunos casos incómodas a la observación y nulas para la transmisión devocional, lo cual quiere decir que el objetivo principal que se debería perseguir con este acto pierde completamente su sentido y esencia, estos “maniquíes” sagrados no hacen otra cosa que tirar por tierra la gran labor que Hermandades y Cofradías con siglos a sus espaldas han sido capaces de conseguir con el paso del tiempo.

Buscando culpables del nacimiento de estas entidades he de decir que esa culpabilidad hay que repartirla como buenos hermanos, y es que pese a la carta enviada por monseñor Asenjo a Parroquias y Hermandades conminando a aislar y no prestar colaboración a estas asociaciones, es la propia iglesia la que en muchos casos ha promocionado y alentado a Imagen Alejandro Martínestos “frikicofrades”  a que llevaran a cabo estos proyectos, y cuando se han dado cuenta, o se han querido dar cuenta de la falta de cultura personal y religiosa de estas personas y la todavía más escasa intención de llevar a cabo la tarea evangelizadora para lo que se fundan, ha sido demasiado tarde. Tenemos hoy en día muchos casos de párrocos que no han sabido guiar convenientemente las voluntades y deseos de los interesados, y es por ello que vemos agrupaciones parroquiales y Hermandades más preocupadas de acompañamientos musicales, ensayos de costaleros, montajes de pasos y cuestiones superfluas varias que de lo que realmente una sociedad madura y escéptica espera de ellas, la formación y la caridad que es ahora cuando mas deben prevalecer y que desgraciadamente brillan por su ausencia, aunque también hay que decir que no en todos los casos gracias a Dios.

Sin duda hay factores que no ayudan a erradicar estos desfiles de lo absurdo, es incompresible que un ayuntamiento permita el que se corten calles y avenidas para que transite este cortejo, provocando las incomodidades propias que se derivan de esto, e igualmente es curioso ver como algunos vecinos ponen colgaduras en sus ventanas y balcones (las colchas de algunas camas que no falte), saetas incalificables, altares y alfombras de sal y un sinfín de rituales que no hacen sino poner de manifiesto la confusión que esto despierta entre la sociedad.

El verdadero camino que deben seguir estas asociaciones es la integración en sus parroquias, dejando a un lado esos ornamentos sin base ni fundamento, buscar en su interior el sentido que debe de tener todo esto, aprender la palabra de Dios en primera persona, conocer las necesidades de una sociedad cada vez mas laica y alejada de las cuestiones religiosas, y cuando consigan realmente convencerse de lo equivocado de su proceder se habrá conseguido dar un paso importante para erradicar estas voluntades sumamente incongruentes en los tiempos que corren.

Firmado Fernando Paz

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Jartible Cofrade desde 1991 · Tecleando con más de 140 caracteres · Coordinador de ElCostal.org