Sevilla

Nivel general en progreso y escalón cada vez menos acentuado

La Amargura Domingo de Ramos (18)Partiendo de la base de que todas las bandas de música que actúan en la Semana Santa de Sevilla, lugar que más motiva a las mismas y el mayor escaparate posible, tienen un nivel general bastante aceptable y cada vez más en progresión ascendente, decimos que en 2015 se ha vuelto a confirmar dicha teoría, aunque los cofrades más amantes de la música saben distinguir ciertos criterios que hacen que algunas formaciones se encuentren por encima de otras en lo que se refiere a la calidad, independientemente de si tocan más o menos días en Sevilla. Antes de analizar los diferentes niveles, es preciso decir que en Sevilla desgraciadamente no suele primar la calidad como primer criterio a la hora de escoger a una banda, con la primera y primordial razón de la crisis económica, factor que ha provocado que el caché descienda y que el mencionado aspecto de la calidad pase a un segundo plano en la mayoría de los casos. Seamos claros: ahora, la ley es tocar más y cobrar menos.

Mención aparte de todas las bandas que hacen acto de presencia en la capital hispalense merece la Municipal de Sevilla, que sólo actúa el Sábado Santo en el Santo Entierro y lo hace siempre con la profesionalidad que le caracteriza, haciendo honor así al carácter profesional de sus componentes. Pero para unir Semana Santa de Sevilla y banda de música es preciso acudir a la Banda del Maestro Tejera, la auténtica banda sonora de la ciudad en su semana de pasión. Esta formación ha vuelto a demostrar en 2015 su saber hacer en las diferentes hermandades, dejando de nuevo momentos no sólo imborrables para la vista, sino también para el oído. En un nivel similar al Maestro Tejera por trayectoria y progresión se encuentran las dos formaciones de Salteras, El Carmen y La Oliva. Estos dos colectivos han mostrado de nuevo su personalidad y formas de entender la música cofrade, estando a la altura de sus hermandades y con flexibilidad en sus repertorios por el carácter de los palios a los que acompañan.

Tras estas formaciones se abre un escalón cada vez menos acentuado debido al crecimiento de las bandas de música en Sevilla. Cada vez más cerca están la Banda de Nuestra Señora del Águila de Alcalá de Guadaíra, muy cómoda en la tesitura de las hermandades que acompaña, la Banda Municipal de La Puebla del Río, muy compensada y tocando con elegancia en repertorios variados, la Banda de Nuestra Señora de la Victoria (Las Cigarreras), con mucha flexibilidad en el repertorio y cumpliendo en hermandades fúnebres y alegres, o la Banda de Santa Ana de Dos Hermanas, en igual situación que la de Alcalá de Guadaíra pero en el extremo de las hermandades alegres. Algo estancada se encuentra Las Nieves de Olivares después de su crecimiento a finales de la primera década del siglo XXI, sin destacar como lo hacía anteriormente.

Leve mejoría ha presentado la Cruz Roja, recuperándose tras su bache hace unos años aunque todavía con camino por recorrer, mientras que sigue causando grata impresión el Liceo de Moguer, cuyo buen repertorio en Jesús Despojado ayuda a la motivación de sus músicos aunque su sonido luce quizás más en conciertos. Bandas que han llegado también hace poco a la capital como Arahal o Aznalcóllar crecen y poco a poco mejoran sus prestaciones en un escenario mágico para el músico. Por último, quedan todavía algo lejos de las al principio mencionadas aunque entran dentro del nivel general Mairena del Alcor, Julián Cerdán, Coria del Río, Virgen del Castillo de Lebrija o la Banda de Música del Sol.

AnteriorSiguiente