- La Opinión del Cofrade

#NazarenaEnfurecida – ¿Qué hay de nuevo, Rancios?

#NazarenaEnfurecida
Se me ha ofrecido la oportunidad, o mejor dicho, usando la jerga capillita, se me ha dado la venia para “entrar en Campana” como bloggera de una web cofrade. Ya ha tenido el señor Nacho valor para admitir a alguien bajo el pseudónimo de “Nazarena enfurecida” (Rancios, perdonadlo, “porque no sabe lo que hace”).
Como os podréis imaginar, alguien cuyo alter ego responde al nombre de “Nazarena enfurecida” no ha llegado aquí para dejar indiferente al público, aunque en Sevilla, y más en el mundo cofrade, es casi imposible que esto no ocurra.
Como sabrán, se acerca uno de los días señalados en nuestra ciudad, la elección del pregonero. Esta figura, el pregonero, que antaño iba por las calles con una campana (Al más puro estilo muñidor de la Mortaja) y anunciando los eventos sociales, a día de hoy se enfrenta ante un teatro de la Maestranza lleno de gente, algo parecido a cuando los romanos cebaban a las fieras con inocentes cristianos, pues muchos de los que ocupan esas gradas, son peores que las más temibles de las fieras.

Este año, como viene siendo costumbre en nuestra querida ciudad, los rumores acerca del que “tomará la palabra” han sido diversos, variados y, sobre todos, polémicos. Apuntan todos ellos a personas con gran destreza en la pluma, cofrades conocidos y reconocidos, de profesionalidad incuestionable. No me pondré a decir nombres, pues por todos es sabido de quienes hablo. Sin embargo, entre estos chisporroteo, se ha colado un apellido que me ha llamado la atención, un apellido de mujer.

¿Habrá llegado el momento de que una fémina se suba al atril y eleve su voz sobre el Maestranza?

No hace mucho, recuerdo, a una pequeña nazarena enfurecida que se subió al altar del Valle, en plena misa de cirios de La Borriquita, para decir lo que nadie había dicho aún en un pregón, que queríamos nuestro sitio. (Y de esto  os hablo hace doce años cuando aún no podíamos salir en algunas hermandades).

Pero no quiero llevar esto a un caso de igualdad, nada más lejos, a pesar de que a algunos les “ofendería” ver una falda en el escenario

Pregón de las Glorias de Sevilla

del teatro (Comentario que he escuchado en la calle, ojo).

De lo que no cabe duda es de que, desde hace años, vienen sonando nombres de mujeres. Nombres de verdadera cofrades y cristianas, que están dispuestas a relatar a Sevilla su experiencia, a contarnos lo que ellas han vivido, a compartir con nosotros cómo es  planchar una túnica, qué se siente cuando te permiten acompañar  tu Cristo por primera vez, qué pasa cuando acompañas a tu hijo por primera vez de nazareno, cuál es el secreto de las torrijas caseras, cómo se habla de madre a Madre con la Virgen…

Son tantas experiencias la que nos podrían contar, tantos consejos, tantas vivencias que nunca hemos escuchado en un pregón que, quizás, sea momento de atreverse a oírlas

Hay candidatos, bastantes, de indudable calidad y cualidad, dignos de llegar al Maestranza y poner al público en pie, pero…

¿Y si esta vez la voz de la Semana Santa se eleva sobre unos tacones? ¿Qué decís?

AnteriorSiguiente
Jartible Cofrade desde 1991 · Tecleando con más de 140 caracteres · Coordinador de ElCostal.org