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#nazarenaenfurecida: ¿Qué hay de nuevo, rancios?

Buenos días rancios de lo largo, y estrecho, de las calles de Sevilla.

Llevamos tiempo sin vernos. Lo cierto es que en esta semana que ha transcurrido desde la última vez que os escribí, han ocurrido hechos de los que podríamos hablar largo y tendido, pero no voy a hacerlo. Está todo demasiado trillado ya.

Hoy les traigo un tema de vigente actualidad que, este año más que nunca, va a afectar la idiosincrasia del mundo rancio; los desahucios.

Y es que, no contentos con que los desahucios hayan llegado a las familias más humildes y menos pudientes de los portales de nuestro país, ahora quieren llegar al portal más famoso de nuestra historia, al mismísimo portal de Belén.

Puede que muchos se lo tomen broma y crean que es exagerado tomarse de manera tan tremenda el destierro de la mula y el buey, pero no es así. Lo preocupante no es el hecho de que se haya dicho que en el portal no estaban presentes estos animales, si no que, en el momento que estamos viviendo, el órgano superior de Nuestra Madre Iglesia, se dedique a investigar este tipo de cosas, mientras que en los pequeños barrios y pueblos de Sevilla, la hermandades, conventos y parroquias cubran las necesidades de aquellos que más lo necesitan. Lo más preocupante de todo esto es que las personas que desconocen esta labor social, se quedan con anécdotas como “el destierro del Belén” a modo de “ejemplo de labor eclesiástica”

Sea acertada o no esta declaración, lo cierto es que bastantes personas tiene que abandonar sus viviendas en estos momentos como para que, además, hagan recortes en el Belén. ¿Qué en el portal no había mula ni buey? Tampoco constan en el Vía Crucis tres estaciones donde Jesús cargue con la cruz sin compañía alguna, y ahí están, a ver si algún órgano superior se atreve a decir que tenemos que retirarlas.

Que me perdone la autoridad pero en mi portal de Belén este año no faltarán pastores, aunque no obtengan paga extraordinaria para llevar algún regalo, ni Reyes Magos aunque sustituyan el incienso del Valle por el que venden en la calle Tetuán, ni borreguitos, ni cochinos aunque sean de pata blanca, ni peces en el río, ni mucho menos mula y buey.

Me parece a mí que, a no ser que organicen una Romería en Navidad, y no creo que los almonteños lo permitan, no van a conseguir sacar a estos animales de nuestro belén.

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Jartible Cofrade desde 1991 · Tecleando con más de 140 caracteres · Coordinador de ElCostal.org