El Patio de los Gentiles

Mozart y el Piano, por @JimenezAlcaide. El Patio de los Gentiles

Los contestadores automáticos ya no son ninguna novedad, de hecho, no exageraríamos si dijéramos que están pasando un pocopiano-s1 de moda. Incompresiblemente estas semi anticuadas maquinas siguen siendo símbolo de los tiempos en los que vivimos, y nadie podrá negar que alguna vez pronuncio u oyó pronunciar “yo con contestadores automáticos no hablo…son muy fríos”

Con las nuevas tecnologías y la música procesional cofrade pasa igual, los neo clásicos y pedantes de la semana santa, pronuncian continuamente que como antes se componía ya no se compone… que ahora “va todo por ordenador” y que “es muy fácil hacer música”. Es como un acto reflejo, una reacción incontrolada que acciona un pisto en nuestro vocabulario y comenzamos a sacarnos tópicos de la manga, sin pararnos a pensar que decimos.

Os hablare de un músico cualquiera…

Wolfang Amadeus Mozart fue un músico Austriaco que vivió allá por el siglo XVIII, cuando el joven Mozart tenía 26 años y una vida llena de deudas porque sus operas no cuajaron del todo, el centró su aprendizaje y evolución musical en un nuevo instrumento musical que por aquel entonces era una novedad… el piano.

El piano vino a incordiarle la vida al clavicordio (instrumento que llevaba asentado entre la alta sociedad unos cinco siglos). Algunos músicos acostumbrados a su clavicordio pronunciaban cosas como “Los pianos son fríos” “hacer música con un piano es hacer música con una maquina”.

En efecto… El piano moderno era una maquina más compleja que el clavicordio: tenia pedales que permitían dejar suspendidas las notas musicales durante cierto tiempo, las teclas que accionaban los martillos eran como botones de precisión, con los que se podía regular a voluntad el volumen de las notas. Para un músico del siglo XVIII aquello era sin duda una maquina con botones innecesarios y sobre todo un con un nuevo diseño que se alejaba del anterior.

Mozart, sin embargo quedo fascinado por el nuevo instrumento. El piano le ofrecía mejores prestaciones, era más flexible y sobre todo, permitía expresar mucho mejor alguno sentimientos… para Mozart, el piano no era en absoluto una fría maquina.

images (3)Volvamos al siglo XXI, resulta que un compositor actual es menos compositor por crear sus obrar por ordenador (seguramente exista un programa maravilloso que te vaya guiando hasta que te salga el acorde perfecto) sus obras tienen menos empaque al no haberlas compuesto un señor con uniforme en una foto color sepia.

Cierto es que todo el que compone, no es músico; pero eso en esta época cofrade es muy normal, tampoco todo el que se pone delante de un paso es Capataz, ni todo el que se mete debajo es Costalero, ni todo el que borda….. y así…

Últimamente se compone mucho, y no todo lo que sale es aceptable. La música procesional pasa por un momento, cuanto menos, raro. Las bandas mejoran en técnica, afinación, en formación musical, y sobre todo en crear inquietudes musicales a los jóvenes, que a lo mejor de no estar en una banda estarían en el equipo de taekwondo de su colegio o jugando a ser el más guay de su entorno( eso es ya otro tema)… pero sin embargo, siempre sale a la luz el tópico que antes decía… “la música no es como antes”.

Si los compositores de los siglos XVIII y XIX o el pasado siglo XX hubiesen tenido un ordenador como los compositores de ahora, posiblemente su curriculum musical sería mucho más extenso (y no por ello de peor calidad) al igual que si Mozart con su piano enriqueció su formación y música con un piano, habría que ver que hubiese hecho con un ordenador y con tiempo. El problema es, que todo NO vale… no todos sabemos de música, y no todos sabemos de bordado, imageneria etc(un largo etc en el que encierra el intrusismo que puede haber en todas las artes que mueve este mundillo cofrade)… ahí es donde reside el problema. Que algunos también juegan a músicos y compositores.

(Vaya desde aquí la aclaración que un ordenador no es un instrumento musical al uso, pero que a la hora de componer facilita la labor del músico de turno.)

La presunta facilidad para componer no le quita valor a la obra, ya que al final lo que cuenta es que ha sido creada para transmitir un sentimiento o devoción, y para ser interpretada para el acompañamiento de imágenes sagradas. Todo lo que salga de ahí esta fuera de lugar.

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Jartible Cofrade desde 1991 · Tecleando con más de 140 caracteres · Coordinador de ElCostal.org