- Reflejos de Pasión

Mi Virgen de la Esperanza por Isa Serrato

SONY DSCEstaba dándole vueltas al tema que os traería este lunes y varios me asaltaron y ninguno me conquistaba.

Finalmente, y creedme que no es el recurso fácil, el verde inundó mi mente y supe que había que escribir de la Esperanza.

No es un recurso fácil porque a mi Esperanza tengo tanto que escribirle, tengo tanto que decirle, que cuando cojo un folio en blanco y lo enfrento, si hay que hablar de la Virgen, desaparece el léxico.

Ahora que el azahar despunta, que los paseos son idílicos, que Sevilla se convierte en la ciudad del amor, ahora que es fácil hablar de primavera, de cuaresma que se va venciendo, de una semana que está por llegar, de ensayos, de Vía Crucis, de cultos, de velas… ahora que la gloria se alcanza fácilmente, a mi se me ocurre hablar un ratito más de mi aliada.

Tampoco en esta ocasión voy a piropearte porque temo gastar el piropo para decirte te quiero tantas veces más.

No os hablaré de una promesa, porque las promesas están para cumplirlas y no para alardear de ellas.

Sólo quiero hablar de Esperanza. Quiero que todo se torne en ella. Que no miento si no digo que a todas horas te siento sólo mía y me da miedo no quererte compartir.

Sabes, “mocita de San Gil”, que yo lo que quiero es que a tus plantas llegue mi primavera. Que agarradas de la mano tú no sueltes mis cosas y yo vaya enhebrando mis historias.

Sabes, “bella dama del alma”, que yo lo que quiero es sentarme a tus plantas y que ni el aire nos moleste, que nada ni nadie interceda.

Sabes que el que se quede con la túnica de tal color de tu hijo, de un altar o unas andas, que el que se quede sólo con el tocado y con esas historias de medias tintas, sabes que ese a mi no me vale. Yo sólo rezo con quien te llama Esperanza que, con el resto, me entran menos ganas aún de compartirte

No te hace falta más, ni siquiera te hace falta esta atrevida que viene a rellenar a su mejor amigo con tu nombre.

Sin embargo yo te encomiendo a cuantos cristianos creen en Dios. Yo te rezo y en mis rezos ellos, los que creen demasiado en ti y los que no creen nada.

Porque cuando he estado triste, cuando he caído, cuando he estado alegre, cuando he estado en la cima, cuando he alcanzado el camino que lleva a la gloria y cuando he llorado, siempre te lo he atribuido, Esperanza. Siempre te lo he atribuido a ti, y tampoco me va, hoy, tan mal.

Así que, a todos cuantos hoy enfrentéis mis palabras, tened seguro que cuando solo quiero hablar de esperanza es porque la Esperanza ha hecho bueno el camino.
Así que, a todos cuantos hoy enfrentéis mis palabras, sabed que tan sólo por un momento, os estoy prestando a mi Esperanza, que ya lo escribí un día y lo escrito se quedó sin voz, os estoy prestando mi Esperanza, que “hay quien la llama Macarena y viene siendo lo mismo”.

Isa Serrato. 

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Jartible Cofrade desde 1991 · Tecleando con más de 140 caracteres · Coordinador de ElCostal.org