El Patio de los Gentiles

Las prisas por besar la luna, por Fco. Miguel Jiménez

Fco. Miguel Jimenez Alcaide

A las personas que admiré, como a las que amé, prefiero recordarlas siempre vivas, en la plenitud de su grandeza, por eso se que Juan Martinez Alcalde seguirá vivo, no solo en el recuerdo de muchísima gente que lo quiere y lo admira (incluso idolatra), si no que seguirá vivo en el legado que nos deja.

Seguirá vivo en el día a día de las corporaciones de Gloria que tanto le debemos, seguirá presente en cada acto recuperado, en cada devoción floreciente, en cada esquina de las Calles Feria o Amparo, en Cada hoja de su imprescindible Guía de las Glorias, o en sus innumerables aportaciones y publicaciones, que siempre fueron y serán el lazarillo que guió a tantos jóvenes y mayores para amar y vivir el maravillosos mundo de las hermandades de Gloria.

De su mano hemos aprendido y comprendido el tesoro que guardaba Sevilla dentro de sus iglesias y que no tenían nada que ver con la Semana Santa (o si… ¿Quién Sabe?). Ojala esta Sevilla tan cofrade de finales como olvidadiza, no dé nunca la espalda al recuerdo del padre del actual auge de las corporaciones letificas; en nuestra mano esta devolverle al bueno de Juan al menos la mitad de lo que nos deja; con mantener vivo y vigente todo lo que nos enseño y hacerlo pasar generación tras generación, será suficiente.

Su vida es la que nos tiene que quedar como ejemplo, su cariño, su discreción, su sacrificio, su superación, sus valores, su Fe, su formación.

Es verdad que yo lo trate poco, pero no me hizo falta para darme cuenta de lo que hemos perdido en la tierra. Lo que yo sé de Juan Martinez Alcalde se puede leer, se puede aprender, se puede degustar, se puede saborear, se puede escuchar, se puede observar. En todas sus publicaciones que desde aquí recomiendo a todo aquel que se adentre en las glorias, eche un vistazo antes de nada. Aunque Juan ya no esté en persona, la escuela seguirá abierta.

Gracias a Juan miré a la Divina Pastora con otros ojos, más allá de la imagen, más allá de la talla, más allá de la hermandad. Y eso nunca tendré palabras ni momento para agradecérselo lo suficiente.

Hubo una vez un pregón de las Glorias, en el que al nombrar a su Divina Pastora, el joven pregonero decía:

“..Besarte es besar la luna…”

Tomare prestada esta maravillosa metáfora (el pregonero seguro que no me lo tendrá en cuenta) pero ahora creo que el bueno de Juanito lo primero que hizo ayer al dejar este mundo, fue acercarse a “besar la luna” en persona. Se nos fue tan tan pronto porque llevaría prisas por besarla.

GRACIAS POR TODO

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Jartible Cofrade desde 1991 · Tecleando con más de 140 caracteres · Coordinador de ElCostal.org