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La Espera se Acaba

Tweet Pensar que cuarenta días parecen muchos, y tampoco son tantos… Dicen que depende de cómo lo estés pasando, el tiempo transcurre más o menos rápido. Que si ansías algo pero la espera resulta aburrida, el tiempo parece detenerse en cada tintineo característico del segundero del reloj. Sin embargo, si la espera es dulce y grata, y lo que está por venir es aún mejor, el tiempo vuela sin pensar que quisimos disfrutar aun más si cabe de los momentos que pasaron y ya nunca volverán, y que si vuelven, nunca será del mismo modo.
Y así pasa la cuaresma. Cuarenta días y cuarenta noches que se resumen en un latido del alma cofrade, de un sólo sentir cristiano que espera con una mezcla de nervios, pasión y júbilo lo que muchos llaman “la semana grande” y otros muchos nunca entenderán.
Porque la cuaresma es, al fin y al cabo, la preparación a la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo. Aunque, además de todo eso, la cuaresma es para los cofrades algo más grande: es el comienzo de algo que está a punto de acabar. Y por supuesto, implica la preparación y organización de una Hermandad para enseñarle al mundo la labor que durante un año se ha realizado con tanto esfuerzo, dedicación y cariño.
Pero, esos días tan esperados llegan a su fin aun pareciendo que quedan restos de aquella ceniza en nuestra frente.
Y es que, la espera va acabando y esos nervios se incrementan. Parece que el mundo reza, asomado a la ventana, pidiendo que por favor, no llueva en Semana Santa.
 
 
Carmen García de la Escosura Vázquez

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Escrito por Nacho Sánchez

Jartible Cofrade desde 1991 · Tecleando con más de 140 caracteres · Coordinador de ElCostal.org

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