- La Crónica, Sevilla

La Crónica del Domingo de Ramos por @SeluyBarraLibre

Sin apenas darnos cuenta, volvía una vez más el Domingo de Ramos a presentarse delante de nosotros, con la esperanza de quitarnos ese “mal sabor de boca” con el que terminó la Semana Santa el año pasado.

Comenzaba bien el día, el sol despuntaba en el cielo y las calles se llenaban del bullicio típico de una fecha tan señalada por todos. Oir la tradicional Misa de Palmas es casi una obligación, mientras el traje se va llenando poco a poco de alfileres correspondientes a cada iglesia. Los pequeños estrenaban hoy la ropa que un día, hace no mucho, sus madres les habían comprado diciéndoles “esto, para el Domingo de Ramos”, y sin saber por qué, se encontraban de nuevo rodeados de gente desconocida y con una pequeña bola de cera en la mano, deseando con todo el corazón que al terminar el día hubiera aumentado considerablemente su tamaño mientras corretean por la rampa del Salvador bajo la atenta mirada de unos padres que procuran que se hijo se manche lo menos posible mientras esperan a que salga La Borriquita. Todo este ambiente impregnado de azahar, tan característico de la ciudad. Indudablemente, Sevilla luce con todo su esplendor el Domingo de Ramos.

Todo hacía indicar que volveríamos a vivir un Domingo de Ramos perfecto; y más aún cuando desde el Porvenir nos llegaban las primeras órdenes a los costaleros de Nuestro Padre Jesús de la Victoria. El cielo se iba nublando poco pero tanto la Hermandad de la Borriquita como la de Jesús Despojado, La Hiniesta y La Cena decidieron realizar su Estación de Penitencia; pero lamentablemente, comenzó a llover con estas Hermandades en la calle. Lo primordial era proteger los Titulares de la Hermandad lo antes posible. Tanto La Borriquita como La Hiniesta y La Cena volvieron a sus templos, La Paz consiguió refugiarse en la Catedral, aunque el paso de palio estuvo durante un buen rato bajo el Postigo y el del Misterio en el arquillo del Ayuntamiento. Jesús Despojado se refugió en la Iglesia de la Anunciación. La (dichosa) lluvia volvía a hacer de las suyas y había roto la primera mitad del Domingo de Ramos; sólo quedaba esperar a que escampara y que las demás Hermandades dijeran su última palabra.

La Hermandad de San Roque decidió no realizar Estación de Penitencia mientras la Hermandad de la Estrella pedía tiempo para abordar con paciencia esta difícil decisión; y pasados unos minutos de las seis y media de la tarde, decidieron salir; no se le llama “La valiente” por casualidad; siendo a posteriori la única Hermandad en cumplir su recorrido ya que las Hermandades de la Amargura y el Amor, después de prorrogar todo lo posible, optaron por no arriesgarse puesto que los porcentajes de lluvia no estaban siendo fiables durante todo el día.

A la Hermandad de Jesús Despojado se le permitió que volviera a su templo. Y así hizo, con una oscura Plaza de Molviedro a rebosar, mientras la Agrupación Musical Virgen de los Reyes interpretaba marcha tras marcha. Al mismo tiempo, La Paz, desde la Santa Iglesia Catedral,  ponía rumbo al Porvenir, mientras, la Cruz de guía de la Estrella se acercaba a la Campana.

El Domingo de Ramos acababa en Triana, con sones de Nuestra Señora de la Oliva interpretando “Estrella Sublime” y con un barrio entregado a la Hermandad, que hacía brotar la emoción en todos los corazones que se encontraban en San Jacinto.

Despedimos con tristeza este Domingo de Ramos, porque sólo hay uno al año y tendremos que esperar 365 días de nuevo para poder vivir otro; pero mantendremos nuestra esperanza y nuestra fe intactas, deseosos de que durante toda la semana, el resto de Hermandades puedan realizar su Estación de Penitencia. Empezando, como no, por el Lunes Santo.

Que viváis una gran Semana Santa y no olvidéis que nuestra Pasión, va más allá de las inclemencias meteorológicas.

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Jartible Cofrade desde 1991 · Tecleando con más de 140 caracteres · Coordinador de ElCostal.org