La Crítica Cofradiera

La Crítica Cofradiera | Ataque a la Semana Santa de Cádiz

Kichi

Era solo cuestión de tiempo, aunque muchos pensaban que no serían capaces de hacerlo, pero ha llegado la hora. El Ayuntamiento de Cádiz, desgobernado por una débil minoría de coalición perdedora entre la “marca blanca y descafeinada de Podemos en Cádiz” y la misma de “Izquierda Unida” advierten de un posible e inmediato recorte en la ya insignificante y ridícula, pero a su vez vital, subvención para una de las más históricas, reconocidas, culturales, participativas y arraigadas fiestas de los gaditanos, su Semana Santa.

Y es que parece ser que le tenían ganas a esta, nuestra fiesta. Los abanderados del “no a los recortes” la primera medida que adoptan es recortar en cuanto llegan al gobierno, con unas tijeras presupuestarias que atacan de forma directa a nuestro empleo, a nuestra cultura, a nuestra historia, a nuestro patrimonio, a nuestros sentimientos y por supuesto, a los más necesitados.

La débil argumentación de la misma se basa en la “situación de emergencia social” que vive la ciudad. Han leído ustedes bien. El “Kichi” dando lecciones sobre “emergencias sociales” a las hermandades de Cádiz.

Una subvención municipal que no supera los 130.000€ a repartir entre todas las hermandades de penitencia de la ciudad de Cádiz. Un recorte que significaría un duro revés en diferentes ámbitos sociales para sus ciudadanos. Una subvención con influencia y copartícipe:

EN EMPLEO. DIRECTO. Centenares de gaditanos que se dedican laboralmente a la floristería, a la cerería, a confección y corte, a la imaginería, a la carpintería, a la herrería, a la joyería, al arte de vestir, a pintores, a artistas, a músicos, a artesanos… INDIRECTO. A bares y restaurantes, a hoteles, a ultramarinos, a limpieza, a seguridad, al montaje de infraestructuras, a técnicos, a electricistas, a transportistas, a comerciantes y empresas de todo sector. Cientos de trabajadores que dependen en mayor o menor medida de la Semana Santa. Una Semana Santa que en mayor o menor medida depende de la subvención municipal. Una subvención que depende del alcalde.

EN CULTURA Y PATRIMONIO. Inversión, mantenimiento y restauración de miles de obras de arte, históricas y contemporáneas, que no hacen más que enriquecernos cultural y patrimonialmente como ciudad y sociedad. Iglesias, retablos, imaginería, pasos procesionales, enseres, bordados o música entre otros muchos. Cultura y patrimonio en el que también se apoya uno de los principales pilares y pulmones de nuestra maltrecha economía, el turismo.

EN CARIDAD. Es algo a lo que jamás una Hermandad renunciará. La ayuda a los más necesitados y desfavorecidos estará siempre por encima de cualquier actividad, alcalde o subvención. Es la prioridad. Es un fundamento. Entrega de alimentos, de ropa, de material escolar, de pagos de recibos de luz, agua, gas o alquileres de viviendas. Pero sin duda una eliminación o reducción de esta partida económica presupuestaría, lo haría todo, más difícil y complejo de lo que ya lo es aún. Las hermandades de Cádiz aportan más de 180.000€ en obras caritativas a una ciudad en “situación de emergencia social”. La Semana Santa genera en ocho días unos beneficios millonarios para una ciudad en “situación de emergencia social”. Una “situación de emergencia social” que las administraciones públicas no han sido capaces de paliar, atajar, mitigar, calmar o aliviar, y donde las Hermandades si han estado a la altura de las circunstancias.

tijerasA los gaditanos en su mayoría, mientras tanto, solo les queda confiar en que una oposición política en bloque vuelva de nuevo a tumbar la propuesta del alcalde. También en que el Consejo Local de Hermandades y Cofradías sepa defender y demostrar con argumentos, datos y números (que los tiene de sobra) que la subvención es vital.

Una ciudadanía acribillada a impuestos de toda clase, tipo, raza y color… ¿y la prioridad es reducir o eliminar una subvención para la Semana Santa cuyo coste es aproximadamente un mísero €uro por vecino?. Lo fácil es siempre atacar al más débil. A unas hermandades y a una Semana Santa silente, respetuosa, tranquila y sosegada. ¿Pero serán igual de eruditos, iluminados y valientes para pasar la tijera, por ejemplo, por los presupuestos y cesiones millonarias que tiene una Empresa Privada como el Cádiz CF, donde se subvenciona, así por encima, solo por dar alguna pincelada, un carísimo Trofeo, un Macrobotellón Playero costosísimo o se les cede una instalación municipal de 68 millones de €uros, que no solo le cuesta al gaditano de sus impuestos, a parte de su bolsillo corriente y diario si quiere asistir al mismo, para el disfrute de ¿10.000 abonados? ¿Y cuántos son de la Capital Gaditana? ¿Esas son las prioridades presupuestarias ante una ciudad en “situación de emergencia social”?. Las comparaciones son odiosas estimado “kichi”, pero es que es “pá tené una boca prestá”.

¿Cada vez son más las personas que opinan que esto parece ser una táctica institucional con el objetivo de promover que ciertos sectores sociales y medios afines al consistorio se posicionen contra las Hermandades, la Semana Santa y su actividad? No solo eso, sino que además parece ser se están revistiendo con una falsa piel de cordero de mercadillo para parecer ellos unas indefensas victimas presionadas por el mundo cofradiero.

Mientras tanto Cádiz sigue en el punto de mira de toda la Comunidad Autónoma. Toda la Semana Santa Andaluza observa de cerca las posibles e inmediatas decisiones a tomar contra la Semana Mayor gaditana por parte del consistorio, que pueden llegar a convertirse en un reflejo futuro del devenir de las demás, fruto de las decisiones de un alcalde decepcionante, que sigue dejando muy claro cuáles son sus únicas prioridades, y entre ellas no está ni la Semana Santa, ni la opinión y voluntad de miles de cofrades gaditanos, algunos de ellos, que incluso le dieron su confianza.

Menos imposición de medalla mi excelentísimo e ilustrísimo alcalde… y más respeto al pueblo que le votó y al que no le votó, que por cierto son muchísimos más. Que no queremos que asista a procesiones, misas o pregones… solo queremos que nos respete, como nosotros, hasta el día de hoy, estamos haciendo con usted…

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