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Hipocresía por Navidad

Tweet Navidad, bonitas fechas. Todos deseamos con ansia y con ilusión que lleguen estos días. Pero, ¿qué significa en realidad la Navidad? La Navidad, teóricamente, es un tiempo de paz, de convivencia con la familia. Un tiempo en el que se reafirman los valores de la amistad, la comprensión y el amor. 
 Significa el nacimiento del Señor, del Mesías, que más tarde padecerá por nosotros hasta tal punto que por nuestra salvación se someterá a la muerte en la cruz para su posterior Resurrección. 
Ahora bien, hoy en día este concepto está prácticamente degenerado. Para los más materialistas la Navidad son simples regalos, una forma de celebrar nuestro “no cumpleaños” por todo lo alto y con todos nuestros seres queridos. Para los universitarios, escuchar esta palabra implica empezar a prepararse los exámenes que tendrán cuando finalice este tiempo que comenzarán en enero o febrero. 
Para los colegiales y algunos trabajadores, el tiempo de Navidad es sólo un tiempo de vacaciones. 
Mi reflexión en realidad es, a mi como cristiana universitaria ¿qué me plantea la Navidad? Es cierto que la Navidad son vacaciones, un tiempo para disfrutar, salir, y estudiar. Pero lo más importante es disfrutar de este tiempo espiritualmente como los cofrades cristianos lo hacen en Cuaresma en vista a la Semana Santa. El nacimiento del Hijo de Dios significa el nacimiento de la Esperanza, del Amor, de la Paz y de la vida. Es el nacimiento de un pensamiento de unidad en torno a un solo mensaje que no es otro que el mensaje de la Salvación, el mensaje de Cristo, el Reino de Dios.
Aunque, siendo sincera, la realidad es que nadie lo ve así, incluso yo misma a veces dudo. Nadie piensa en lo que realmente significa la Navidad. Nos pasamos todas las fechas pensando en exámenes, viajes, salidas de fiesta y estudios. Pero nadie piensa que todo eso es vano, que cuando acabe ese tiempo nos quedaremos vacios. Preparar el nacimiento del Señor, es preparar el año nuevo, un año diferente es la entrada a un año nuevo espiritual, de nuevas ilusiones y nuevos pensamientos. 
Pero ¿a quién queremos engañar? La sociedad finge alegría cuando en realidad ya nadie la siente. Se ha depauperado tanto que incluso se sustituye el “Feliz Navidad” por un “Felices Fiestas”. Y lo que me es aun más preocupante. Aquellos que se sienten tan orgullosos de ser ateos, ¿por qué celebran la fiesta de la Navidad? ¿Por qué no crean una fiesta para los cristianos y otras para los no lo son? Pero ya no sólo es que tengan vacaciones de Navidad, sino que también celebran con nosotros la Semana Santa y otras muchas fiestas… ¿Semana Santa? Quisiera yo saber lo que para ellos significa. ¡Vaya sociedad frívola en la que vivimos! Sólo pido un poquito de coherencia: quien cree en Dios, cree para todo. Y el que no crea (que es completamente respetable) que sea coherente con sus pensamientos y que no celebre/haga fiesta el día que no le corresponde. 

Y para todos, cristianos y ateos: ¡Feliz Navidad! 
Carmen García de la Escosura Vázquez

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Jartible Cofrade desde 1991 · Tecleando con más de 140 caracteres · Coordinador de ElCostal.org