Granada

Granada. Crónica de la Procesión de la Capitana del Realejo

Redacción

Fotografía de Álvaro Bazán.
Fotografía de Álvaro Bazán.

Y a pesar de haber sido el 12 de Octubre del presente año uno de los más imprevisibles y poco halagüeños  en cuanto a la meteorología se refiere, Granada pudo disfrutar de su Capitana.

Tras cinco jornadas de cultos solemnes a los que asistieron asociaciones y colectivos de la ciudad, el Excelentísimo Ayuntamiento y los Ejércitos de Tierra y Aire, junto a la Armada (de la que ostenta el rango de Capitán General la Virgen del Rosario), el 12 de Octubre fue el gran colofón a la devoción rosarista en la ciudad de la Alhambra.

El día 7 comenzaba con el repique de la campana de la Torre de la Vela de la Alhambra, privilegio otorgado por Felipe II en 1556 a esta Archicofradía para conmemorar la Batalla de Lepanto, culminando con la Solemne Función y ofrenda floral a la co-Patrona de Granada y Capitana del Realejo en una Iglesia de Santo Domingo abarrotada. Desde la festividad hasta el día 11, en que el Ayuntamiento renovó el Voto de la Ciudad por la peste de 1679, la Virgen lució el Manto de las Infantas, regalado por Felipe V tras su visita a Granada en 1730.

Una vez finalizados los cultos preparatorios, la Archicofradía realizó el traslado de la Santísima Virgen a su paso procesional, mientras las calles del Realejo y el centro de la ciudad anunciaban con pancartas y colgaduras el gran día que se avecinaba.

Nada hacía pensar a los hermanos de esta antigua Archicofradía, fundada por los Reyes Católicos en 1492, que las estrepitosas inclemencias del tiempo presentes en la misma mañana del domingo 12, permitirían disfrutar de una tarde de procesión esplendorosa en cuanto al fervor y el júbilo popular se refieren. Y así fue. Llegadas las seis de la tarde el sol jugueteaba con las nubes, como si quisiera reflejar sus rayos sobre la vestimenta de plata perpetua de la Patrona del Realejo.

Abriendo la procesión la Cruz alzada iba antecedida por la Banda de Cornetas y Tambores de la Hermandad vecina de las Tres Caídas y Rosario doloroso. La formación con sus características marchas de la original Banda de las Tres Caídas de Triana, anunciaba a todos los granadinos y foráneos que visitaban la ciudad el paso del cortejo centenario. Lo seguían las representaciones de las hermandades de penitencia y gloria de la ciudad y su provincia, como fueron las de el Rosario de Armilla, San Juan de Dios, Virgen de la Cabeza, la Luz, el Huerto, las Tres Caídas, los Favores, la Santa Cena, la Cañilla y Virgen de las Angustias Coronada, Patrona de la ciudad. Ésta última  hermanada desde el siglo XVIII con la Archicofradía del Rosario, historia que conoceremos en el monográfico que realizaremos en los próximos meses.

Por último, el Estandarte de Lepanto daba paso a los hermanos con cirio que antecedían al guión corporativo y la presidencia de hermanas ataviadas con mantilla española. Tras la misma el cuerpo de acólitos rigurosamente formado antecedía el paso de la Virgen del Rosario Coronada a las órdenes de Alberto Ortega y su equipo (capataz general de otras hermandades como la Borriquilla, la Cañilla, los Favores y la Resurrección) seguida del Preste y acólitos, presidencia de los Padres Dominicos, Ejércitos de Tierra y Aire y la Armada. El paso fue acompañado por la Asociación Cultural La Victoria del pueblo granadino de Fuentevaqueros que demostró una gran evolución musical y cualitativa respecto a años anteriores.

La Virgen se ponía en las calles con el Himno Nacional seguido de la tradicional Salve Marinera, que por la vinculación de la Virgen del Rosario Coronada con la Armada, se interpreta desde tiempo inmemorial. (Como sabrán esta tradición la ha tomado como suya también la Hermandad de las Tres Caídas en Semana Santa en la salida de su titular, pese a que la vinculación histórica con la Marina pertenece a la co-Patrona de la ciudad, pero como es lógico es algo del gusto popular que tienen a bien realizar cada estación penitencial)

Fieles siempre a su historia los archicofrades entonaron la Salve Marinera, sonando tras la misma la marcha “Virgen del Rosario Coronada”, dedicada a la Patrona de Cádiz, y estrenándose “Plegaria a la Capitana del Realejo” de Aniceto Giner y Manuel Narváez en la Calle Ancha de Santo Domingo.

A su paso por la Iglesia de San Matías, la Hermandad de las Penas recibió a la corporación quedando arriado el paso de la Patrona del Realejo, que navegaba a los sones de la clásica marcha  “La Pilarica” de Joaquín Texidor, ante la escalinata de la imperial sede.  Marchas como “María Santísima de las Penas” de Antonio Pantión o “Cordero de Dios” de Ricardo Dorado, hicieron de la calle San Matías una auténtica delicia musical que se vería completada con la llegada de la Virgen a la confluencia con la calle Rosario.

Este espacio, no exento de polémica en los últimos años por la colocación de un retablo cerámico dedicado a otra Virgen del Rosario con la correspondiente confusión y malestar de muchos granadinos, se ha reafirmado como punto clave en la procesión. Y es que al llegar al lugar, el paso de la Santísima Virgen se arrió, entonándose de nuevo la Salve Marinera entre los vivas y vítores de los allí congregados. Finalizado el canto, la titular de la calle Rosario siguió su discurrir con los sones de Don Germán Álvarez Beigbeder en su “Himno de la Escuela Naval Militar”, conocido como Himno de la Armada, que fue entonado por los archicofrades y representantes de la Marina. En ese momento desde el Palacio de los Navas era lanzada una copiosa petalada, despidiendo así a la Virgen de su barrio para adentrarse en el centro de la ciudad.

En su paso por el centro la Virgen siguió acompañada de numeroso público, recibiendo otra petalá desde la calle Ganivet a los sones de “Coronación”, y con el habitual rezo de la marcha “Encarnación Coronada”, interpretada dos veces en la Puerta Real de España. Así, entre los vivas de los granadinos, la Virgen pasaría por el monumento de Isabel la Católica y llegaría a su Realejo con la marcha “Coronación de tu Misericordia”, aludiendo a la titular mariana de la Hermandad vecina de los Favores. Sin dudarlo la procesión fue un alarde constante de devoción, que se vio culminado en su llegada a la calle Carnicería.

Allí, tras realizar una levantá en honor de la vecina Hermandad del Huerto y su titular la Virgen de la Amargura con motivo de su pronta coronación, la Patrona del Realejo llegó hasta la mitad de la calle a los sones de “Mi Amargura”. En ese momento fueron interpretadas unas sevillanas por el utrerano Antonio Manuel Fuentes, cuyo estribillo quedó grabado a todos los presentes: Ya podrán pasar mil años que seguirás reinando en Granada y en tu barrio, porque el Realejo se aferra a las cuentas de tu Rosario siendo entonado por la totalidad de la calle en el último estribillo, tras el cual levantó el paso. Al romper la marcha miles de pétalos fueron arrojados desde el Colegio Mayor de las Madres Dominicas y el número 1 de la calle Carnicería, creando una estampa maravillosa, reflejo del amor que en Granada se le tiene a la Virgen del Rosario Coronada.

Cuando la emoción aún embargaba a todos los allí presentes, la lluvia hizo acto de presencia en forma de leve chispeo. Aún así, la ligera precipitación simplemente aceleró el paso de la hermandad que cumpliendo rigurosamente su horario, tras el canto de la Salve Marinera, introdujo a la Reina del Rosario en su Parroquia mientras una estruendosa palma real anunciaba a la ciudad que la co-Patrona había regresado a casa. En el interior del templo se interpretó la marcha “Plegaria a la Capitana del  Realejo” quedando el paso ubicado a los pies del retablo de la Santísima Virgen entre los vivas de los allí presentes.

Así fue la jornada del 12 de octubre, un día que comenzó cual tempestad, cual batalla entre el tiempo y la religiosidad popular, y en la que Gracias a Dios, como ya sucediera en Lepanto, la Virgen del Rosario volvió a vencer llenando de oraciones y esperanza los corazones rosaristas de Granada.

Aquí os dejamos un vídeo de la Procesión en la que se escuchan las nuevas sevillanas dedicadas a la Virgen del Rosario, así como se ve una petalá y fuegos arificiales, el vídeo es del canal de Youtube de “PPDBP”.

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