- Reflejos de Pasión

El último miércoles de esta Cuaresma por @IsaSerrato

Al cuerpo de acólitos de la Hermandad de San Benito.

Dentro exactamente de una semana, cuando un nuevo miércoles comience a nacer en la ciudad, cuando Sevilla regale un nuevo Miércoles Santo, aún estaré revestida con el morado terciopelo que marca mi vida.

Finaliza, por este año, esta serie de artículos que he traído a este blog cofrade. Sin que suene a despedida escribo hoy estas letras, no suena a despedida porque lo que estamos es a la espera de algo tan deseado como breve pasará por nuestras manos.

A eso de las diez de la noche de hoy, manos privilegiadas subirán al Señor de la Presentación, al Señor de mis días, al paso cual escena le nombra. Ya está Cristo, muerto en la Cruz, el Cristo de San Benito en su altar de ángeles, y la Señora del Cristiano ya está esperando su día grande.

Parece que la espera se consuma, lentamente, pero se consuma. En la medida de nuestras posibilidades se ha ido todo preparando para que el Dios del Sevillano avance por sus calles.

Los barrios engalanados, con los nervios en los balcones, los pregones que se agotan, el Pregón de Sevilla dado magistralmente en la joven voz de Francisco Javier Segura, las vísperas más nerviosas aún, los últimos hilos tardones para botones de túnicas… y todo estará a rueda como dice mi amigo Ezequiel.

La vida se nos va y nos llega.

A mi “Calzada”, le va cambiando su rostro de mujer enamorada, enamorada de su hermandad. “La Calzada” está preparando sus calles para que sean pisadas por sus vecinos más ilustres. Mis hermanos de la Agrupación Musical y de la Banda de Cornetas ensayan, conviven con las últimas oportunidades para que las notas musicales sean oraciones vivas.

Los acólitos de mi hermandad sueñan, noche tras noche con sus albas blancas, con sus dalmáticas, con sus ciriales, con sus navetas o con sus incensarios. Son los encargados de alumbrar y perfumar lo que luego serán pisadas del Señor y de su Madre.

Los diputados nos congregamos pensando horarios, pensando en estirar o recoger la cofradía, dando los últimos consejos a los recién llegados…

Todo se ha consumado o consumido, ya sólo queda disfrutar, y disfrutar rezando, entendiendo que nuestra Semana Santa es una manera cristiana de representar la Pasión y la Muerte del Señor.

Con los nervios a flor de piel, con más ganas de túnica que nunca – dos años sin ti son demasiados, tres serían una eternidad-, finalizo esta sección en este medio de comunicación cofrade, pidiéndole a San Pedro un poquito de “piedad popular”, en definitiva, se que será lo que Él quiera.

La Calzada te espera Señor, con la misma pasión, la misma Fe y la misma ilusión con la que estamos terminando de “preparar” tus cosas. Vuelve a tus calles, vuelve a hacernos tuyos de una manera especial, estamos muy faltos de ti.

En tan sólo una semana, mi Martes Santo se estará agotando, -las horas de martes ya lo habrán hecho-, y ya en la jornada de miércoles, recubierta con el antifaz de mi fe, espero volver a contar una estación de penitencia más acompañando a quien le debo todo lo que soy.

Todo en la Calzada está listo, lo estamos esperando. La cuaresma, los miércoles de artículos, le ceden el paso a la fecha más bonita de cuantas haya.

A todos, feliz Semana Santa. 

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Jartible Cofrade desde 1991 · Tecleando con más de 140 caracteres · Coordinador de ElCostal.org