El Sanedrín

El Sanedrín: Música Procesional, las bandas

Ricardo Flores

Agrupación Musical Nuestra Señora del JuncalEn el pasado juicio del sanedrín, hablamos del gran número de personas que componemos el mundo de las cofradías y cómo ciertos colectivos, se están haciendo con el poder. Hoy quiero “poner en tela de juicio” al colectivo bandas.

De las bandas hay mucho bueno y malo que contar. En infinidad de ocasiones me han argumentado que el músico y la religión van por separados, yo nunca he compartido tal afirmación. Hablamos de músicos, los cuales participan en una manifestación pública de fe, haciendo sonar en sus intrumentos la denominada música sacra, en este caso, música procesional. La figura del músico ha de ser un elemento evangelizador, como es el caso de los costaleros. Todos somos iglesia ya que participamos, de una forma u otra, de actos-cultos de las mismas.

No puedo dejarme en el teclado, las incoherencias, incoherencias hay en todas partes y en el mundo del pentagrama cofrade no iban a faltar. Podemos encontrarnos con el típico músico que lleva a gala ser ateo (persona que reniega la existencia de Dios), pero que argumenta que el rollo desfilar detrás de un paso con un traje, le pone tierno, “#MiNoEntender”.

Por otro lado, están aquellos músicos que buscan piques cual Sevilla – Betis, por el simple hecho de tocar más días en Semana Santa, o por hacer el solo más “floreao” o más largo de la historia…

Agrupación Musical Nuestra Señora de la Encarnación

Últimamente hemos visto todo tipo de argucias para poner el banderín tras un paso, desde luego que es para reflexionar e intentar dejar la codicia y el juego sucio de una vez, apartados.

Ahora quiero poner en mi mirilla particular a todos aquellos que dictaminan que marcha es “tocable” y cual es una charanga, si hay que decir que me gustan “los tientos” se dice y no pasa nada. ¿Quién cataloga a las marchas como buenas o malas?, ¿por qué Caridad del Guadalquivir o Callejuelas de la O no son igual de dignas que otras muchas marchas?, si la música sirve para transmitir y éstas transmiten, sea un sentimiento, una fe, una devoción, ¿quienes son los “musiquitos” para etiquetar las compocisiones musicales?.

También tenemos que analizar el papel de los que dirigen las bandas, en muchos casos “la pela” los ciega y en muchas ocasiones, tienen a los músicos totalmente explotados, certámenes y conciertos y conciertos y certámenes. A todos ellos, les digo: intenten ver personas tras el traje de músico, personas con sus vidas y familias.

En la última década, las bandas han llegao a un auge impresionante, pero lo que no podemos consentir es que una pelea entre miembros de una banda, sirva como pretexto para crear una banda nueva. Me explico, en numerosas ocasiones, Setanito de “la banda del bocaillo” peleó con su director por el motivo que fuese, se dio de baja en tal famosa banda y finalmente, Setanito acabó por fundar una banda nueva, en la que pudiese mandar a su gusto, dando así origen a la “cutrísima banda del bocaillo de mortadela”.

Agrupación Musical Juvenil María Santísima de las Angustias GitanosFinalmente y como punto más destacable de los contras, seguramente si usted pregunta en una banda por el Santísimo Sacramento, serán muchos los que se encogerán de hombros y únicamente podrán argumentarle que sale en el Corpus y que depende del barrio toca una banda u otra. Como hemos podido ver en el ejemplo anterior, la formación debería de reforzarse en un colectivo fuertemente ligado a las Hermandades y Cofradías.

Todo no va a ser malo, evidentemente que no, por lo que se, las bandas de la ciudad, recogen a miles de chavales de la calle y les hacen sentirse importantes dentro de un colectivo. Las bandas le dan un hogar, una familia y una educación que muchos no han tenido la suerte de tener.

Las bandas que tenemos en nuestra ciudad, son un referente mundial y a mi forma de ver, no están mimadas todo lo que deberían. Señalo evidentemente al Ayuntamiento y al Consejo de Bandas, pocos problemas parecen resolver, palangana de Pilatos y manos bien lavadas.

Gran parte del patrimonio de la Semana Santa, lo fabrican las bandas, con sus partituras, con sus estilos y con sus uniformes, esto también hay que decirlo. Las formaciones musicales, junto con los costaleros, son los que han cosechado gran parte de lo que hoy conocemos como la Semana Santa y aquí mi reconocimiento.

Son estas corporaciones dónde muchos han puesto en práctica valores como el compañerismo, el esfuerzo, el saber estar, dónde muchos se han visto reforzados como personas.

Tengo que ponerme en pie por las noches de ensayo en la que los huesos se te calan, por todos y cada uno de los viajes en los que dejáis a la familia de lado, por tantos labios rotos, porque se, que detrás de todo eso, hay personas que regalan su valioso tiempo y juventud a la Semana Santa y a Dios a fin de cuentas. Gracias por el sacrificio que muchos hacéis sin que nadie os lo reconozca, gracias por cada nota y por todo bello que en mi persona, muchos de vosotros, habéis sido capaces de erizar.

Mi ovación a todos aquellos que llevan la humildad como banderín y como fe una corneta.

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