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El “ros” de los músicos

Son varias las bandas de música procesional que, en algunos aspectos, deben sus agradecimientos, sin saberlo, a Antonio Ros de Olano (1808-1886), escritor y militar.

Como escritor fue coetáneo del romanticismo de Espronceda y Bécquer, recopilando gran parte de su obra en el libro “Poesías” en 1886. En su faceta como militar contribuyó a la caída de Espartero en 1843, fue nombrado general al año siguiente, y participó en la Guerra de África (1859-1860). Sería nombrado Conde de la Almina por la reina Isabel II en 1856.

Antonio Ros de Olano. Óleo de José Gutiérrez de Vega, 1849. Museo del Prado.

Sin embargo, ninguno de estos datos es de relevancia en su relación con la música procesional, aunque tiene que ver con su carrera militar, la cual lo lleva, en 1855, a introducir en el ejército un pequeño casco del estilo del chacó francés que pronto sería adoptado por toda la infantería, artillería o caballería ligera; casco que lleva precisamente su nombre, “el ros”.

Una de las primeras fotografías que tenemos del uso del ros como parte del uniforme de nuestras bandas, es esta donde vemos a la Hermandad de la Hiniesta, que podemos datar sobre finales de los años 20. Se aprecia claramente el ros en las cabezas de los músicos.

Actualmente en Sevilla lo podemos seguir viendo gracias a la Agrupación Musical Nuestra Señora de la Encarnación, de la Hermandad de San Benito.

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Escrito por David Jiménez

Community manager y fotógrafo profesional

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