in

El Rocío por Carmen García de la Escosura



La Virgen del Rocío es una devoción universal. Eso dicen. Pero permítanme que me cuestione si la devoción es realmente hacia la advocación que Ella representa o si me apuran hacia su imagen; o si lo que la gente busca es una simple excusa para ir a una aldea a pasar una semana (o el tiempo que sea), a convivir con sus amigos, beber mucho en poco tiempo, bailar sevillanas, cantar y sobre todo, pasarlo bien.

Es cierto que ambas cosas no deben estar reñidas. El camino es un esfuerzo que debemos realizar, lleno de baches que hay que superar. Es, al fin y al cabo, el mayor símil que existe sobre nuestra propia existencia. Nadie dijo que fuera fácil ser feliz, pero merece la pena.
Hay quien dice que lo más importante es el fin, otros dicen que es el medio con el que se alcanza, pero he de confesar que no todos están dispuestos a emprender ese camino, a hacer los sacrificios que conlleva. O quieren, pero no pueden. Y eso nunca se debe menospreciar. Por tanto, yo hoy me quedo con la ilusión y la intención depositadas a la hora de conseguir un objetivo que quizás sea la unión de sendos pensamientos.
No pretendo, en ninguna circunstancia, que nadie vaya de mártir al Rocío, ni mucho menos. Dicen que las cosas que queremos cuestan trabajo conseguirlas, pero el esfuerzo realizado acaba por obtener sus frutos y la victoria merece aun más la pena. Y por ello admiro, inevitablemente, a aquellos peregrinos que van de promesa y que dedican todo el camino a reflexionar sobre lo que hacen bien o mal, para mejorar su vida. La renovación espiritual que se realiza bien podría valer más que mil sesiones terapéuticas especializadas.
Ahora bien, siempre me gusta quedarme con cosas positivas. Y la realidad es que hay miles de personas que peregrinan cada año al Rocío, o que simplemente van a echar el día y ver esa Virgen a la que cada Lunes de Pentecostés la gente venera por las calles de su Aldea. Por eso, guste o no la religión, se crea más o menos, en ese momento vence el cristianismo (o quizás la idolatría) y se venera a esa imagen que cuando la ves de frente, cara a cara, hace que se pare el tiempo. Aunque es verdad que durante el año son pocas las personas que se acercan a verla a su Ermita, Ella (como yo hoy) se queda con lo bueno que es a fin de cuentas un mundo volcado a sus pies a cada uno de sus pasos.

Este año, como muchos otros, tuve la oportunidad de estar con Ella. A pesar de unas dudas de último momento, tomé la decisión correcta y acudí a su encuentro. Fue una noche llena de emociones que me acompañarán siempre, y que estoy segura que me ayudarán a luchar por lo que realmente quiero. Porque aunque muchos digan siempre es lo mismo, quien realmente es rociero sabe que no es verdad; cada año es distinto al anterior, como dicen: “más y mejor”. Y este año, quizás por la compañía (o quizás no) fue realmente emotivo para mí y me hizo replantearme muchas cosas, que puede que comparta en algún momento adecuado, con la persona adecuada.
Pero, si tuviera que elegir una imagen para compartir con todo el mundo de esa noche de Rocío me quedo con la siguiente:
Cuando ya había salido la Virgen, y después de haberla visto un par de veces, pasamos por la puerta de la Ermita. Allí había una joven poco más mayor que yo en una silla de ruedas sonriendo, mientras que dos personas que la acompañaban (un hombre y una mujer de su misma edad, aproximadamente) intentaban por todos los medios empujar aquel carrito por aquellas arenas.
Para quien conoce el Rocío (y a los que no, se lo digo yo) sabe que no son calles asfaltadas, todo es arena; y a pesar de todo ese esfuerzo que no sólo causaba en ella sino en los que la ayudaban, ninguno dejaba de sonreír. Porque lo que se hace con amor y entrega, pero sobre todo ilusión, no cuesta ningún trabajo y todo el esfuerzo parece poco.
Creo que es el mayor ejemplo de devoción, esfuerzo y superación que encontré en aquella noche y quería compartirlo. 

Fotografías. 20 minutos.
CruzAlzada.com

Entrada Patrocinada por


Uploaded with ImageShack.us

¿Qué te ha parecido?

0 puntos
Upvote Downvote

Total votos: 0

Añadir voto: 0

Porcentaje votos positivos: 0.000000%

Quitar voto: 0

Porcentaje votos negativos: 0.000000%

Escrito por Nacho Sánchez

Jartible Cofrade desde 1991 · Tecleando con más de 140 caracteres · Coordinador de ElCostal.org

La Marcha por @Lauralc93 “Glorias de Sevilla”

El Rocío, visto por Alfonso del Mazo