- La Crónica

El Polvorín abraza al Cristo del Amor en su regreso al templo

Cientos de devotos lo arroparon en su procesión extraordinaria desde el corazón de Huelva

Una mezcla de nostalgia y alegría llenaba ayer las calles de Huelva. El Cristo del Amor regresaba a su templo después de una semana cargada de momentos emotivos en la Iglesia Conventual de Santa María de Gracia de las Madres Agustinas para presidir por primera vez la Vigilia de las Espigas. Un traslado extraordinario en el que la imagen de la Sagrada Cena se paseó desde el corazón de Huelva hasta El Polvorín arropada por cientos de devotos. Cuatro horas de recorrido que terminaron en un abrazo infinito de su barrio, cuando pasadas las once de la noche El Cristo del Amor enfilaba la pasarela de entrada al Corazón de Jesús y se despedía de su ciudad sellando un nuevo capítulo en la historia cofrade y sacramental de Huelva.

Emoción, sentimiento cofrade y un sinfín de momentos inolvidables marcaron el traslado de regreso del Cristo del Amor desde que la cuadrilla de costaleros atravesara el dintel de entrada del Convento de Santa María de Gracia a los sones de la Marcha Real tocada por la Agrupación Musical del Santísimo Cristo del Amor. El reloj apenas pasaba de las siete de la tarde. Tan sólo unos minutos antes, el capataz dedicaba la primera levantá a las Madres Agustinas. “Cada Domingo de Ramos, le dedicamos la primera levantá a las Agustinas. Esta levantá va por ellas, y esta vez con más razón, porque el Cristo del Amor ha estado en su casa y ellas lo han cuidado. Esta cuadrilla les da las gracias por esta semana”.


Para las Reverendas Madres Agustinas, la pasada semana fue muy especial por tener al Cristo del Amor en su casa. La madre superiora, Sor María del Carmen Figueroa, calificó estos días de “muy bonitos para nosotros y para todas las personas que han estado aquí”, y mostró su “pena por que la imagen se vaya ahora, nos ha hecho sentir la presencia real de Jesús entre nosotros y nos ha acercado más a los misterios de la fe”. El traslado de la imagen fue así el culmen de toda una semana de “cultos eucarísticos” organizados en torno a la Vigilia de la Espiga, en la que las Madres Agustinas rezaron bajo la noche onubense “por Huelva y sus familias”.


Con la despedida de las Agustinas, el Cristo del Amor tomó la calle Tres de Agosto con dirección a la Plaza de las Monjas, donde la multitud aguardaba su paso de vuelta al templo. De fondo, las marchas ‘Perdona a tu pueblo’ y ‘A ti caridad’ arropaban su caminar en un traslado único en el mes de junio. Al igual que para Figueroa, para el hermano mayor de la Sagrada Cena, Emilio Muñoz, la semana en la Iglesia Conventual de Santa María de Gracia también ha estado “repleta de momentos inolvidables, de riqueza espiritual, y con una exquisita acogida de las Madres Agustinas”. Y después de estos días, el regreso ha estado marcado por “una mezcla de nostalgia, por dejar el convento, y de alegría, por regresar a casa”.


Acompañado por una representación de las hermandades de la Victoria y las Tres Caídas, con las que comparte templo, y por Pasión y por Adoración Nocturna femenina y española, la imagen de la Sagrada Cena procesionó camino de dos de los momentos más significativos de su recorrido, las visitas a la Hermandad de la Esperanza y al convento de las Hermanitas de la Cruz. Un tramo en el que la presidenta diocesana de Adoración Nocturna, María de los Ángeles López, aún estaba emocionada por los magníficos momentos vividos en la noche de la Vigilia de las Espigas. “Tengo una pena tremenda por llevarlo de nuevo a casa. No se puede explicar con palabras todo lo que hemos vivido. Sale del corazón”. Sin embargo, la triste marcha se vio recompensada con el emotivo caminar por Huelva.


Las Hermanitas de la Cruz recibieron al Cristo del Amor con sus bellos cantos, y la imagen caminó ya hacia su templo iluminada aún por los rayos del sol y bajo un cielo azul que la veía procesionar por su ciudad. Tomó la calle Alonso Sánchez y de ahí a la Alameda Sundheim. La emoción crecía por momentos a medida que la noche iba cayendo en Huelva. Ya tan sólo quedaban minutos para que el Cristo del Amor pasara el Barrio Obrero y se encontrara con El Polvorín. Allí, cientos de personas aguardaban expectantes el momento en el que la imagen atravesara el dintel. Cantos y aplausos cerraron una tarde histórica. 


Redacta Laura Brito para http://www.huelvaensemanasanta.com en donde podrás ver una Galería de dicha procesión.

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Jartible Cofrade desde 1991 · Tecleando con más de 140 caracteres · Coordinador de ElCostal.org