- Reflejos de Pasión

El inexorable paso del tiempo. Por Isabel Serrato Martín

estudiantesNi se casa con nadie, ni se permite el lujo de jugar con alguien. Él va a lo suyo y así le va de bien. Es el justiciero, el mejor de los jueces, es, el que sólo le rinde cuentas a Dios. Tranquilos, estoy hablando del tiempo.

Cuando el tiempo se vuelve cofrade, acelera hasta un poco más.

Hoy, cuando lees estas torpes palabras, se está cumpliendo el primer lustro de mi acaricia al atril del paraninfo. Justo cinco años. Soy pesada, lo sé, si me lo llamas tú, ten por seguro que antes me lo llamé yo. No me gustan los títulos, mi gente me enseñó en su día que “no hay título más grande que llevarte en el corazón”. Pero ese apellido que de vez en cuando alguien me recuerda, me hace por un segundo crecerme un poquito, pero lo que de verdad me hace, es sentirme una cristiana orgullosa.

Ni mejor ni peor prosa que lo que se había llevado hasta el momento y tan segura, que mucho peor que lo que luego ese escenario  ha contemplado. Pero releo o escucho lo que allí mi corazón me dictó y veo a una joven de 22 años que desafió a difíciles modas de la juventud del momento.

Estoy hablando, por si no te has dado cuenta, de aquel momento en el que realmente me convertí en Pregonera Universitaria 2009. Aunque los que siguen abanderando su organización, quizás, hayan olvidado, que cumplí con lo que Dios me pidió.

Es tan bonito defender unas ideas, defender la tesis doctoral de la Fe y el Amor, que aquel rojo abarrotado no se me quitará nunca de la retina del alma. Porque estaba abarrotado, permitidme este breve presumir de la situación…

Allí estaban todos los que tenían que estar. Estaban algunos que habían formado mi pasado, estaban los que formaban aquel presente que apostaron por mi futuro y hoy siguen a mi lado. Estaban inclusos los amigos del hoy que aquel ayer aún no habían llegado, estaba Ricardo, tenlo seguro, amigo… Estaban dos amigos que pronto emigraron al celeste… que falta me hacéis, Juan Carlos y Enrique…

Allí en primera fila estaba mi hermano, mis padres, mi abuelo Antonio, mi abuela Carmen, mi Abuela Alfonsa con los ojos del corazón bien abiertos, allí estaba mi familia, mi pilar indestructible para seguir caminando. Estaba Merce, Vicente y Carlos…

Estaban mis amigos, estaba Joaquín, Pablo, Antonio, Silvia, Carmen, Moi, Ana, Santi, Francis, Álvaro… estaban ellos, Vicky, Manu, Guadalupe, Dani y Reyes… perdón quien quede en el tintero.isa serrato

Y estuve yo con el Dios más universitario de cuantos existen.

Cinco años después, un lustro de vida vivida más, sigo estando contigo, sigo viviendo en tu abrazo, sigo sin entender como la muerte puede ser buena, pero sigo enamorada de tu Buena Muerte. Déjame habitar siempre entre tus brazos. Siempre seré aquella chiquilla que quiso ser mayor al hablarte. Siempre seré esta mujer que por mucho que pasen los años, los hombres y las mujeres, por más que pasen revoluciones de fe o afianzamiento de la misma, siempre seré la que aquella tarde del 24 de Marzo de 2009 tuvo el paraninfo y por tanto a su Dios, sólo para ella.

Desde entonces tengo un pacto con María, Ella me lleva caminando a Dios y yo rezo y hago de mis días un intento para aliviar su Angustia.

No firmaré como firmaba aquel año, ya no soy lo que fui, pero créanme que este blog me ha permitido, que con apenas algo más de una carilla, me traslade, emocionada, a aquel momento en el que la joven habló y rezó con el universitario.

Eternamente, viviendo en un sueño.

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Jartible Cofrade desde 1991 · Tecleando con más de 140 caracteres · Coordinador de ElCostal.org