in

El Camino hacia el nuevo Papa

La renuncia de Benedicto XVI, que se hará efectiva a partir del próximo día 28 de Febrero supondrá la apertura de un Juan Pablo II y Benedicto XVIproceso orientado a nombrar al nuevo sucesor de Pedro. Lo primero que ha sorprendido a muchas de las personas que, a lo largo del día de ayer, conocían la noticia es el hecho de no conocer la posibilidad que tiene un Papa de renunciar.
La creencia popular instaurada es la de que el “cargo” de Sumo Pontífice es vitalicio y solo se extingue por la muerte, pero no es así, aunque es lógico dicho pensamiento pues para acudir al precedente más cercano tenemos que viajar atrás en el tiempo hasta nada más y nada menos que el año 1415 cuando Gregorio XII renunció a su papado.

El Código de Derecho Canónico prevé la posibilidad de la renuncia en el canon 332.2 donde se establece expresamente la renuncia, que ha de ser “de forma pública y libre”, no es necesario que sea aceptada por nadie porque en la tierra nadie tiene autoridad sobre el Papa. Eso sí, una vez hecha la renuncia, la Sede Pontificia queda vacante y ya no podrá volverse atrás.

A partir de esa fecha, Benedicto XVI, no tendrá ningún cargo de gobierno pero sí mantendrá sus prerrogativas basadas en su “cargo” de Papa Emérito. Podrá administrar los sacramentos sin requerir permisos y su opinión y mensajes tendrán peso moral en la Iglesia.

La renuncia se hará efectiva el próximo 28 de Febrero, entre un mínimo de quince y un máximo de veinte días desde esa fecha, deberá celebrarse en la Capilla Sixtina del Vaticano, la elección del nuevo Pontífice. Con lo que nossituaríamos en un lapso de tiempo situado entre el viernes 15 de Marzo y el Miércoles 20 del mismo mes como fecha de inicio del Cónclave. Durante el período de Sede Vacante será el Camarlengo, Tarsicio Bertone, el que tomará todas las decisiones, el mando de la Iglesia, pues, hasta la elección del nuevo Papa estará en sus manos.

A partir de la fecha de inicio del Cónclave, la elección de Papa puede extenderse durante horas, días o semanas hasta

elegir al sucesor de Pedro. Para ser “papable” no hace faltan más que los siguientes requisitos: estar bautizado y ser célibe, no siendo necesario ser sacerdote.

Durante el primer día de Cónclave se celebrará una ronda electoral, después, tendrán lugar cuatro cada día. Todo hasta que alguno de los candidatos alcance la mayoría exigida de dos tercios, aunque a partir de la trigesimosegunda ronda electoral se podrá elegir al Sumo Pontífice por mayoría absoluta y entre los dos candidatos “favoritos”. Pueden votar los 118 cardenales que actualmente son electores, es decir, menores de 80 años.

Hecha la elección y con el anuncio mediante la fumata blanca, se anunciará a la cristiandad al sucesor de Pedro mediante la fórmula “Habemus Papam” pronunciada por el Cardenal Protodiácono, para que el nuevo Papa pronuncie a continuación su primera bendición “Urbi et Orbe”.

Redacción: José María Cruz.

¿Qué te ha parecido?

0 puntos
Upvote Downvote

Total votos: 0

Añadir voto: 0

Porcentaje votos positivos: 0.000000%

Quitar voto: 0

Porcentaje votos negativos: 0.000000%

Escrito por Nacho Sánchez

Jartible Cofrade desde 1991 · Tecleando con más de 140 caracteres · Coordinador de ElCostal.org

Benedicto XVI renuncia a su pontificado

Esta noche, la cuenta atrás para el Vía Crucis, en Tele Sevilla, con Monseñor Asenjo