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“Para hacer música, hay que invertir en música”

  • Entrevistamos a Daniel Zumaquero, Director de la Banda de Cornetas y Tambores de la Archicofradía del Paso y la Esperanza de Málaga
  • Háblanos del estilo que hoy día habéis conseguido para vuestra banda.

    Desde que hicimos la banda hace 19 años teníamos muy claro cuál era el abc que queríamos imprimir, aunque hemos tardado todos estos años en conseguirlo, y no es sino el mismo que imprime cualquier banda de música, es decir: corrección musical, afinación, ritmo y tiempo. Con respecto a los malos llamados estilos, personalmente no creo en ellos -no creo que existan- y sí creo que hay un camino que está inventado de hace muchísimo tiempo, que está en conocimiento de cualquiera que se quiera arrimar a este mundo, y es lo que intentamos nosotros: hacer música.

    Se oye con mucha frecuencia que vuestra banda parece hecha a imitación de la banda de Las Cigarreras.

    Estamos muy contentos por las opiniones que se vierten sobre nosotros, no estamos molestos en absoluto porque nos comparen con nuestros amigos de Las Cigarreras -bendita comparación- pero no pretendemos ser copia, aunque es cierto que tocamos marchas de autores que precisamente le han dado ese sello a la banda de las Cigarreras. Por ejemplo, nadie dice que el Carmen de Salteras toca por el Carmen de Salteras: creo que ese “catetismo” musical que en cornetas y tambores todavía existe debemos intentar dejarlo a un lado: para poner en valor nuestro género tenemos que intentar mirar un poco más allá

    En tu opinión ¿cómo ha evolucionado el estilo y las diferencias entre las cornetas y tambores y las agrupaciones musicales?

    A nivel nacional no tenemos arraigado un concepto como es el de banda de metales, porque desde un principio, las formaciones militares nunca han sido bandas de metales en sí, había la música y la banda, lo que conocemos por cornetas y tambores “puras”, que comenzamos en Málaga y luego cogió el testigo Sevilla -bendito testigo- y ahora está repartido por toda la geografía. Debemos de intentar mirar la música un poco más allá de la limitación de la corneta, que es lo que nosotros intentamos. Como estilo de cornetas tal cual existen muy pocas bandas en Andalucía: cada vez es más fina la línea que separa una Agrupación Musical y lo que es una Banda de Cornetas y Tambores en cuanto a denominación, pero creo que cada vez tendemos más a una fusión completa de los dos mal llamados estilos para buscar una fusión sonora, que es lo que nosotros estamos intentando buscar, basándonos en el concepto europeo de banda de metales. 

    Por eso estamos buscando sonar un poco diferente a los demás y algunos nos llaman”banda revelación”, pero es un trabajo que llevamos muchos años intentando poner en práctica a base de gente que cree en ello; nosotros hacemos lo que podemos, al igual que otras bandas también hacen lo que quieren o pueden hacer.

    ¿Qué ha supuesto tocar en la Capilla de los Marineros de Sevilla?

    paso esperanza trianaCon este concierto intentamos devolver a la Hermandad de la Esperanza de Triana ese regalo que tuvieron a través del hermanamiento con nuestra Hermandad desde los años 90, con un primer acercamiento con motivo del 375 aniversario de la fusión del Dulce Nombre de Jesús Nazareno del Paso y María Santísima de la Esperanza, por lo cual asistieron a los actos que hicimos en Málaga, y a partir de ahí fueron ellos los que nos invitaron a que les devolviésemos la visita. El regalo ha sido para nosotros.

    Es cierto que hemos tenido muchas veces invitaciones para tocar en Sevilla; no se trata de que no queramos ir por cuestión de cobrar, sino que nosotros considerábamos que teníamos que ir a Sevilla cuando tuviésemos algo que decir: no ir por ir y pasar, sino tener algo que expresar, y qué mejor que expresar nuestros sentimientos con nuestra música a una Hermandad tan querida como es la de la Esperanza de Triana.

    Quizás no había una gran masificación de público, pero hubo un público adecuado, que guardaba un respetuoso silencio cuando estábamos interpretando música: quiere decir o que aburrimos o que de verdad estaba todo el mundo en silencio escuchando. Nos sentimos muy arropados, se sentía el cariño con el que la gente nos aplaudía de verdad e incluso desde la propia Hermandad y compañeros de otras bandas que acudieron. Nos sentimos muy bien en Sevilla y fue una experiencia magnífica, el hecho de tocar en la Capilla de los Marineros al igual que hicimos en 2005, durante la grabación de nuestro primer disco, en la Basílica de la Esperanza Macarena, que fue otra experiencia magnífica para la banda, y nos permitió cerrar ese “triunvirato” de Esperanzas, tal y como se titula la marcha de Pedro Pacheco, dedicada a la Esperanza Macarena y a la Esperanza de Málaga, por un tema sentimental del autor, y cerramos el círculo con la Esperanza de Triana. Por ese motivo dentro de la banda se notó que se interpretaba esa marcha de forma distinta, porque interpretarla allí era el tercer vértice de ese triángulo que forman las tres grandes devociones de la Esperanza entre Sevilla y Málaga.

    En los últimos años se ha incrementado el número de composiciones propias de la banda, ¿qué relación tenéis con los compositores?

    Nosotros intentamos que cuando hacemos un encargo, el compositor se implique y nos haga ver la idea y los sentimientos que ha puesto: si el músico no sabe con qué intención el autor ha puesto un piano o qué significa una sección, no la vamos a interpretar de la manera del autor. Intentamos hacer música tal y como la entendemos: a veces es necesario ser capaces de transmitir -sin descuidar la técnica- para llegar al público, y creo que el concierto lo conseguimos. Me alegró muchísimo que amigos de Sevilla nos dijesen que habíamos devuelto ese “pellizco” que hacía tiempo que no sentían al interpretar alguna marcha en concreto. Lo mismo nos dijeron hermanos de la Hermandad, que los habíamos emocionado mucho con la interpretación de la Salve a la Esperanza de Triana, cosa que ellos no se esperaban; y también con la sevillana, aunque sabíamos que podía tener un punto de polémica, pero todos saben que estaba hecho desde el cariño, de corazón y de una manera respetuosa: creímos que estaba dentro de un contexto concreto y a la Hermandad le encantó.

    La única marcha del programa que no era propia vuestra fue “A Jesús de la Agonía” de un compositor como es Pedro Pacheco, director de Las Cigarerras.

    Es una marcha dedicada al Cristo de la Agonía de la Cofradía de las Penas que nosotros acompañamos cada Martes Santo. La estrenó Presentación al Pueblo de Dos Hermanas y cuando nosotros tuvimos la certeza de que éramos capaces de interpretar esa marcha tal y como se debe interpretar y como la concibió el autor, pues la solicitamos y ahora la interpretamos varias veces cada Martes Santo tras el Cristo de la Agonía. En este concierto precisamente no hemos tocado nada de Cigarreras: hemos tocado marchas que Pedro Manuel Pacheco nos ha compuesto, que Francis González Ríos nos ha compuesto, que David Álvarez nos ha compuesto. Debemos de intentar quitarnos la venda de los estilos y darnos cuenta de que el mismo autor en distintas bandas le va dando un sello distinto a cada composición, y el que lo escucha identifica la sonoridad de la banda. En el concierto tocamos “Triana”, que fue un guiño a la banda de las Tres Caídas a la que tenemos mucho cariño y respeto, y como tocábamos en la que es su casa pues quisimos hacerles ese pequeño homenaje a una banda que ha marcado y sigue marcando época.

    ¿Volveremos a escucharos por Sevilla, sea en concierto o en Semana Santa?

    Sevilla tiene muchos lugares con muchísimo encanto, espacios naturales abiertos donde se puede dar un concierto, no es una idea que descartemos, ofrecer un concierto a la ciudad de Sevilla en general, y si no hay muchas iglesias grandes e importantes. El problema es que el desplazamiento y sus costes supone mucha inversión, todas las bandas funcionamos con presupuestos cerrados y como siempre digo yo: para hacer música, hay que invertir en música. El hecho de ir a Sevilla se puede considerar como una inversión, pero quitando la parte comercial con respecto a la inversión nos referimos, por ejemplo, a la creación de la banda escuela, que ya está funcionando y la vamos a presentar en Cuaresma, y en todo el profesorado que tenemos inmiscuido en la banda y que son partícipes del salto de calidad de la banda que habéis mencionado y que nosotros mismos reconocemos y creemos que es patente. Creo que a cualquiera que le guste el sonido de las cornetas y tambores ya sí identifica el sonido de Paso y Esperanza.

    Contactos ha habido con hermandades de Sevilla, no lo voy a negar. Pero las circunstancias de la banda, tocando todos los días en Málaga, pues no son fáciles. La banda tiene un coste estipulado porque creemos que tenemos una cierta calidad, y todo va en el entendimiento económico que pueda haber. A mí me preguntaron si nos hace ilusión ir a Sevilla a tocar. Nosotros somos de Málaga, y al igual que al músico de Sevilla le gusta tocar en Sevilla, al músico de Málaga le gusta tocar en Málaga, no obstante, es cierto que salvo en la pasada Magna de Huelva nosotros no habíamos estado tocando en ninguna capital andaluza. El encanto que tiene Sevilla con su Semana Santa, que es totalmente opuesto a lo de Málaga, pues claro que nos atrae, pero nos llama como nos puede gustar tocar en Córdoba, que tiene una gran Semana Santa, o en Huelva. Cada Semana Santa tiene su encanto y si tocásemos en Sevilla seguro que nos íbamos a sentir muy arropados.

     

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    Creador y responsable de MarchasDeCristo, firme católico, hombre de Hermandades y defensor de la música procesional en todas sus vertientes.