El Patio de los Gentiles

Capiroteros y Marcianos

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Si miramos la Semana santa, sus hermandades y cofradías, desde el prisma de los números, estadísticas o porcentajes, deberíamos pararnos en un apartado que a mí realmente me inquieta a la vez que me reconforta.

Me explico; una junta de gobierno la forman una media de 15 oficiales de junta, luego están colectivos activos en el día a día de una hermandad (diputados, bolsa de caridad, grupo joven, taller de tal o cual cosa, grupos de oración etc. etc.), colectivos que en el mejor de los casos y tirando por alto no supera las 100 personas la mayoría de las ocasiones (no me gusta generalizar pero hoy voy a pecar). En el peor de los casos, si sumamos todos los colectivos atrás reseñados y otros tanto de muchas hermandades puede que no sumen 100 personas si los juntamos todos.

Si vamos sumando de aquí y de allá puede, que lleguemos hasta 200 (excepciones supongo que habrá) pero luego llega la Cuaresma y la Semana Santa y aparecen los marcianos (los que sólo vienen en marzo) y los capiroteros (los que sólo aparecen el día de la estación de penitencia) y nos revientan las estadísticas.

¡Un brindis por ellos!

Un brindis por esos nazarenos. Están infravalorados estos hermanos, son la base de la pirámide de la jerarquía cofrade, representan el mayor colectivo de una hermandad, y sustentan con sus cuotas y papeletas de sitio el mantenimiento de las hermandades durante todo el año, (por que no solo de subvenciones viven estas). Son hermanos durante todo el año, pero solo lo hacen efectivo unos cuanto días. No se quejan de tal o cual decisión, no suelen asistir a cabildo generales, no están al día de si el repertorio de este año es más o menos clásico en su paso de palio. Hablo de esos hermanos que no optan a un Palermo ni a un cargo dentro de la procesión, hablo de los que ni ven (pasos) ni oyen (marchas) entre las filas y filas de nazarenos. Hablo de los que quizás no conozcan el nombre de su hermano mayor  o peor aún, si le preguntas por el nombre de el actual, te responderá con el que estuvo tres legislaturas atrás, hablo de los nazarenos que siguen “ahí” porque su apellido así se lo marca, hablo de los hermanos que no mean agua bendita pero aun así son talibanes de su cofradía, hablo de que si su estación de penitencia se suspende por la lluvia son los primeros en emocionarse,  hablo de los que de verdad sufren los parones, los eternos saludos entre hermandades, las recreaciones propias y ajenas, hablo de  los que pase lo que pase, gobierne quien gobierne, mande el paso quien lo mande, tengan el mismo sitio que el año pasado o no… volverán a aparecer allá por marzo e inundaran nuestras  casas de hermandad en busca de su salvoconducto y de su tradición familiar.

Así  pues, amigos capiroteros y marcianos SED BIENVENIDOS  a esta vuestra época, hoy brindo por ustedes.  El día que nos que empecéis a faltar, las hermandades tendremos un problema serio.

Uno más.

¡¡SALUD!!

Francisco Miguel Jimenez Alcaide

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Jartible Cofrade desde 1991 · Tecleando con más de 140 caracteres · Coordinador de ElCostal.org