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Capiroteros por Carmen García de la Escosura

Tweet Parece absurdo discutir acerca dela talla de las imágenes; porque como muchas veces se recrimina al fin y alcabo una imagen religiosa transmite, o al menos debe transmitir, una advocaciónque es la que se debe venerar; pero aun así, se hace. 

Las hermandades reúnen a un grupode fieles cristianos que deciden adorar dicha advocación, aunque cabe destacarque el término hermandad es un poco relativo. Lo cierto es que, como la mismapalabra indica, todos deberían actuar como hermanos: ayudarse los unos a losotros, estar para cada cosa que se necesite, en resumidas cuentas, actuar comouna gran familia. 
Pero en la práctica nada de estoocurre. Hay quien se hace hermano por pasión, otros por devoción y algunos,simplemente por poder fardar de pertenecer a alguna hermandad. Esto último esalgo que jamás entenderé, pero se da; parece que suena a estilo sevillano, quese lleva inherente o algo por el estilo, y aunque después nunca aparezcan porella y que se sepan el nombre de sus imágenes (o al menos se presupone, y ya esmucho suponer) en teoría son miembros de ese grupo cristiano.
Lo más irónico es pensar que adiario (o bueno, temporalmente) apenas aparecen escasos miembros de lashermandades por sus sedes. En algunas ocasiones importantes como son loscultos, besapiés o besamanos, acuden algunos más. 
Pero es llegar la cuaresma y todoel mundo se acuerda de su pertenencia a una de ellas, creando por supuestocolas interminables para sacar una papeleta de sitio que acabarán formandotramos y más tramos de nazarenos. Todos nazarenos hipócritas que nuncaentendieron y posiblemente no entenderán, que la estación de penitencia es tansólo un acto más de la hermandad, que no está por encima de ningún culto, ymucho menos de la experiencia de convivir durante un año entero con todos losintegrantes de la misma.
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Jartible Cofrade desde 1991 · Tecleando con más de 140 caracteres · Coordinador de ElCostal.org