El Sanedrín

Al fotógrafo cofrade… por Miguel G. Rizo

Hoy día en Sevilla, así a ojo por lo que se puede observar en los cultos y estaciones de penitencia, una de cada cinco personas son fotógrafos cofrades o tienen una cámara medio decente para realizar fotos en dicho ámbito. Esto hace que existan en las redes sociales y páginas webs un amplio número de fotografías, con mayor o menor calidad, de cada acto realizado en esta nuestra ciudad, como es Sevilla.

Llegados a este punto, el cofrade de a pie se puede abrumar ante tanta cantidad de páginas web o perfiles cofrades que cuelgan fotos por doquier, y que además lo hagan sin aplicar una selección, es decir, que crean una galería de veinte fotos de un mismo perfil del cristo. Para mí, como cofrade que consume y ve este tipo de fotografía, me parece una insensatez y una pérdida de tiempo (tanto tuya como de la persona que entra a ver las fotos), debido a que creo que cuando una persona hace “click” para ver dicha galería, lo que trata de buscar es el detalle, lo diferente o, en segundo lugar, y de manera más egocéntrica el: “A ver si me veo en la foto”.

Al fotógrafo cofrade le diría que se centrara más en el detalle, en lo no banal, en lo que a simple vista uno no ve, que juegue con ese detalle, que no realice un mar de fotos al titular de la hermandad desde todos los ángulos posibles. Eso ya lo hacen todos, porque es lo sencillo. Le pido que tome fotos que cuenten cosas, que muestren sentimientos, que versen una historia, que busque el detalle que cualquiera no ve, que te trasladen al momento y lugar, que te haga reflexionar.

Véase como ejemplo una foto que tomó recientemente, la fotógrafa de esta web, Auxi PeMore, a las manos de Maria Santísima del Dulce Nombre tras la restauración, en donde se podía apreciar la marca del carmín de los labios de una señora tras besar la mano. Algo que a simple vista no se ve o aprecia, hay que prestar especial atención. O una foto de David Jiménez a los dados del Señor de las Penas en su paso de misterio, los cuales esconden una historia. Y así, muchos ejemplos por mencionar.

Con mis palabras no quiero decir que olvidemos por completo a los titulares de las hermandades y que le faltéis el respeto, o que hagáis como algunos hooligans de ciertas bandas que todos conocemos, “cangrejeando” delante de la misma y formando una “bulla” para grabar la marcha. No, no te pido eso. Es más, está totalmente fuera de lugar.

No doy mi opinión o consejo como fotógrafo, porque no soy nadie en este mundo, pero doy mi humilde opinión como espectador, como cofrade y es lo que estoy viendo en los últimos años, donde podemos encontrar mil páginas webs dedicadas a esto.

Para acabar, invito de manera animosa a todo fotógrafo cofrade que aporte algo diferente a lo que ya existe, que cree un estilo propio, que deje lugar a la imaginación y sea paciente, muy paciente. Fotógrafos hay miles, ¿Qué te diferencia a ti del resto?

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